Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
El que nace para buey, hasta cuernitos le salen.
El que no agradece, no merece.
Como la noche al día, el pesar a la alegría.
Tu eres tu propia barrera; sáltala desde dentro
Adulador; él es tu enemigo peor.
Al hombre hueco, sopa verde y almendro seco.
Amanecerá y veremos, dijo un ciego, y amaneció y no vio.
La ingratitud embota la virtud.
Miente una sola vez y no te creerán después aunque digas la verdad.
El que fácilmente se enoja, hace locuras.
A los desgraciados les salen gusanos en la sal
Quiero ver si como ronca duerme.
Tú no serás amado si piensas nada más que en tí.
Me picó una araña y me até una sábana.
El Dios desea el respeto del pobre más que la honra del encumbrado.
Más atrasado está el fulano, que pelotas de marrano.
La luna camina despacio pero atraviesa el mundo.
Más moscas se cazan con miel que con hiel.
Nadie compra la vaca si le regalan la leche.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
Quien caza sin perros, se pierde en los cerros.
La noche es capa de pecadores.
En luengo camino y en cama angosta se conoce a los amigos.
Más vuela la fama mala que la buena.
Bien se lava el gato después de harto.
En chica casa y en largo camino se conoce al amigo.
Saco lleno no se dobla. Saco vacio no se para.
Por miedo a los gorriones, no se deja de sembrar cañamones.
Más enseñan las manos que los labios.
Paja triga hace medida.
El rábano, malo para el diente y peor para el vientre.
Caballo que respinga, chimadura tiene.
Si la vida te da manzanas, hazte un zumo de peras.
Casa compuesta, caja en la puerta.
A buen hambre, no hay pan duro.
Que bien va la Virgen y los cucuruchos bien clavados.
A barriga llena, corazón contento.
No hay curva mala pasándola despacio.
Para su madre no hay hijo feo.
Si escuchas a ambas partes, se hará en ti la luz; si escuchas a una sola, permanecerás en las tinieblas.
En la batalla se conoce al soldado; pero en la Victoria se conoce al caballero.
Ni tan corto que no alcance, ni tan largo que se pase.
Vine en el auto de Fernando, la mitad a pie y la mitad andando.
Entre mi amigo y mi amiga, primero está mi barriga.
Armas y dineros buenas manos quieren.
No es ni chicha ni limonada.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
A abad sin ciencia y sin conciencia, no le salva la inocencia.
Mucho gana quien no Juega.