No hay cosa que fin no tenga, a la corta o a la luenga.
Cochino fiado, gruñe todo el año.
El labrador que quiera empobrecer, a sus criados deja de ver.
Abril sin granizo, Dios no lo hizo.
Si dices la verdad, ya tienes un pie en el estribo.
Amigo reconciliado, enemigo doblado.
El que nísperos come y bebe cerveza, espárragos chupa y besa a una vieja, ni come, ni bebe, ni chupa ni besa.
Quien halla a tiempo la sisa, no se queda sin camisa.
Nada tiene al que nada le basta.
Frío es el amigo, y caliente el enemigo.
Lo que para uno es alimento, para otro es veneno.
El que calla, no dice nada.
Cuanta más prisa tienes más tropiezas.
La suerte no es para quien la busca.
A cazuela chica, cucharadica.
Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
Todo bicho que camina, va a parar al asador.
En casa de Manuel, él es ella y ella es él.
Boticario sin botica, nada significa.
Caldo de gallina y precaución no hicieron jamás daño a hombre ni varón.
El que no tiene con quien, con su mujer se acuesta.
Fuerza sin maña, mucho rompe; y maña sin fuerza, poco tira.
Calenturas de Mayo, salud para todo el año.
Al freír será el reír.
El viento y la marea no esperan a nadie.
Ya los pájaros le tiran a la escopeta.
Si entre burros te conocen, rebuzna y de cuando en cuando tira coces.
Cuidado, que el diablo es puerco.
Líbrame de estar sudado del aire encallejonado.
Irse con la soga entre los cachos.
Berenjena, ni hincha ni llena.
Aquella que la alza una vez, la alza siempre.
Huir ciando es menester, con honra se puede hacer.
Borracho que come miel, pobre de él!
El vaso malo nunca se cae de la mano.
El que mucho duerme poco aprende.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
A la gorra, ni quien le corra.
Puerco que no grita cuchillo con el.
El que no pierde, algo gana.
De tal palo tal astilla.
Amor que no es osado, amor poco estimado.
Quien se siente mocoso, se suena los mocos.
Más vale ser ciego de los ojos, que del corazón.
Tira en pleno Nilo al hombre afortunado, que volverá a salir con un pez en la boca.
Eso no te lo despinta nadie.
Esquílalas pero no las desuelles
A la mujer y a la guitarra, hay que templarla para usarla.