Alzada en Abril y binada en Mayo, cedacico para otro año.
El toro, a las cinco, y el torero, a los veinticinco.
Si mi barba se quema, los otros vienen a encender su pipa en ella.
Quien tiene madre puta no es huérfano.
Amor con amor se paga.
Como hormigas en la sartén al fuego.
Ir de trapillo.
Más vale ser un pobre hombre, que un hombre pobre.
Solo se tiran piedras contra el árbol que da frutos.
La mujer y la sardina ha de ser pequeñina.
Menos idea que Geral pasando música.
Yo me atraco de jamón, y el envidioso sufre la indigestión.
Cada uno en su casa, al rey hace cabrón.
No hay mejor palabra que la que está por decir.
Mal lo pasa quien con un vago se casa.
A quien teme a Dios de los cielos, nada le asusta debajo de ellos.
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
Ya me llenaste el taco de piedritas.
Nos vengamos de una vileza cometiendo otra
Cada perro tiene su hueso, aunque se levante tarde.
Una mano no aplaude. Dos manos si.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
Entre hermano y hermano, no metas la mano.
A la mujer y a la gata, no les lleves la contraria.
En Junio hoz en puño.
Faldas largas, algo ocultan.
Las ofensas con gracias, som mejores que el aburrimiento.
Estas son lentejas; si quieres, las comes, y si no, las dejas.
Bien en la sierra, o a cien leguas de ella.
Se necesita viajar mucho hasta que el hombre crudo alcanza su madurez.
Gran riqueza cien quebraderos de cabeza.
Afición que más daña que aprovecha, enseguida se desecha.
Ni amigo reconciliado ni cordero dos veces asado.
El dueño del perro no obedece a su perro.
Árbol que no frutea, bueno es para leña.
El pan comido, hace al que lo da amigo.
A más servir, menos valer.
Quien hace leña en ruin lugar, a cuestas la ha de sacar.
Araña de día, carta o alegría.
Guárdate de hombre que no habla, y de perro que no ladra.
De los míos me oirás, pero no me hablarás/dirás.
Harto da quien da lo que tiene.
Quien te alaba en tu presencia te censura en tu ausencia
Bebes vino, no bebas el seso.
El tiempo es oro.
El que hambre tiene, con pan sueña.
Ligera de cascos.
No acose, que la están peinando.
Ni poeta con dinero ni mujer sin pero.
Nadie le dio la vara; él se hizo alcalde, y manda.