Limando se consigue de una piedra una aguja
Amor no sufre ausencia.
Nunca te acostarás sin saber una cosa más.
A ira de Dios, no hay casa fuerte.
Yo que callo, piedras apaño.
En casa del herrero, martillo de palo.
Si la nube es negra, cuídate de la piedra.
La raíz de todos los males es el amor al dinero.
Hijos tienes, nueras tendrás, cuando te descuides en la calle te verás.
El hombre apercibido medio combatido.
La envidia va tan flaca y amarilla porque muerde y no come.
No hay alegría sin aflicción.
A la fortuna, por los cuernos.
Hombre osado, bien afortunado.
Saber uno los bueyes con que ara.
El hombre se arropa, hasta dónde la sábana le llegue.
No hay camino sin tropiezo.
El garbanzo para San Marcos, ni nacido ni en el saco.
Bien ora quien bien obra.
Pájaro que dos veces cría, pelada tiene la barriga.
El vulgo es necio y pues lo paga, es justo hablarle en necio para darle gusto.
Donde buena olla se quiebra, buena cobertera queda.
Hablara yo para mañana.
Lo que se pierde en una casa, se gana en otra.
Real ahorrado, real ganado.
Del gaznate para abajo, todo sopas de ajo.
Secreto entre mujeres, secreto no eres.
Ruin es quien por ruin se tiene.
En julio, ¿dónde anda el mozo? Pues va de la acequia al pozo.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
A quien come muchos manjares no faltarán enfermedades.
Cuenta errada, sea enmendada.
A la Virgen del Henar, unos van por ver y otros por mirar.
Con solo honra no se pone olla.
Variante: Ver para creer y para no errar, tocar.
Prudente espera es mejor que cometer un error.
El buey tira del arado, más no de su agrado.
El agua tiene babosas.
El corazón del avaro se parece al fondo del mar, ya pueden llover riquezas, no se llenará.
Este es carne de cañón.
El que cree en espantos, hasta de la camisa se asusta.
Yo te castigaría, si no estuviese lleno de ira.
El ave de rama en rama, y el numérito a la cama.
Eso será, cuando los cerdos vuelen.
Hacer una cosa contra viento y marea.
Coces de yegua, amor es para el rocín.
El labrador que quiera empobrecer, a sus criados deja de ver.
No se envía a un muchacho a recoger miel
Amigo reconciliado, enemigo doblado.
La sagre es más espesa que el agua.