La justicia no corre, pero atrapa.
Nada es virtud ni pecado, mientras no sea divulgado.
El santo ausente, vela no tiene.
Dar patadas de burro.
La risa se oye a mayor distancia que el llanto.
Más pija que el Don Bosco.
El gato que se quema con la leche, cuando ve la vaca llora.
Cien ratones a un gato, le dan un mal rato Cien refranes, cien verdades.
Salamanca, a unos sana y a otros manca y a todos deja sin blanca.
Buena es la quina, pero a veces es más mal que medicina.
No hagas mal y no habrás miedo.
Echar confites a un cochino, es desatino.
Hacerse el de la oreja mocha.
Mejor precavido, que arrepentido.
Flores pintadas, no huelen a nada.
Hace más la raposa que la curiosa.
Al comer y al cagar, prisa no te has de dar.
Más vale dejar a tu hijo con mocos que cortarle las narices.
Muchas personas son como los relojes: indican una hora y tocan otra.
A largos días, largos trabajos.
El bebedor fino, a sorbitos bebe el vino.
Amorosos juramentos, se los lleva el viento.
Lo poco bueno que tiene un hombre lo palparas en un solo día: toda su maldad oculta no la conocerás ni en cien años.
Nadie busca a otros en el horno si no ha estado allí él mismo
Quien ama la guerra, no quiere la paz.
De poniente, ni viento ni gente.
Es tan buey el buey, que hasta la yunta lame.
Rebuzné una vez, y como burro quedé.
Que sabe de amores, el que nunca se ha casado.
Bien reza, pero mal ofrece.
Dejar al gato con el pescado.
Abre la puerta a la pereza y entraren tu casa la pobreza.
No te fíes del perro que cojea, ni de la mujer que lloriquea.
¿De Aranda, hijo un demonio, y lloras?.
Más vale caer en gracia que ser gracioso.
Nunca tengas miedo del día que no has visto.
Dame un pijo y te traeré un hijo.
Los enemigos del casado son tres: la moda, el modista y la mujer.
Niebla en menguante, mal tiempo en adelante.
No falte cebo al palomar, que las palomas ellas se vendrán.
Esto está color de hormiga.
Pelillos a la mar y lo pasado olvidar.
Adonde el corazón camina, el pie se inclina.
Mal acomodado es desnudar un santo para vestir a otro.
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
Si eres yunque, aguanta como yunque; si eres maza, hiere como maza.
Hurta y reparte, que es buen arte.
Tras buen soplo, buen sorbo.
Caerá el azuela, y meterá a Garcigüela.
Agua estancada no mueve molino.