Dulce y vino, borracho fino.
Cabra por viña, peor es que tiña.
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
Alegría, albarderos que bálago se arde.
O en la oreja, o en el rabo, la mula parece al asno.
El que fía o promete, en deudas se mete.
El agua en invierno duerme sola.
La fea graciosa vale más que la bonita sosa.
Chivo que se devuelve se esnuca.
Quien fuerza ventura, pierde rencura.
El caldo, en caliente; la injuria, en frío.
Nadie se baña dos veces en el mismo río, pues siempre es otro río y otra persona.
Quien supo esperar, llega a triunfar.
A buey viejo, pasto tierno.
Reprende las vidas ajenas con buen ejemplo y no con dicho ni cuento.
De lejos llegaran, y de casa nos echaran.
Demasiada charla al lado del horno convierte las mil hojas en carbón
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
Ni te abatas por pobreza, ni te ensalces por riqueza.
A quien hubieras vencido no lo tengas por amigo.
Echarle mucha crema a sus tacos
Cuando Dios borra, escribir quiere.
Por pedir, nada se pierde.
Montado sobre un tigre, difícilmente se puede bajar.
Le estas buscando los tres pies al gato y te van a salir los cuatro.
En las cosas del espíritu el que no avanza, retrocede.
Dios sea loado, el pan comido y el corral cagado.
Todo gran amor no es posible sin pena.
Si quieres aprender a orar, entra en la mar.
La aguja en el dedo hace mal, pero no en el dedal.
Beber, para comer; y aún eso, sin exceso.
Cuando Marzo va a mediar, el invierno ha de acabar.
Patrimonio conjunto de bienes, matrimonio conjunto de males.
Buenas cartas a veces pierden.
Cuando el español canta, o está enfadado o poco le falta.
Uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
Mira la peseta y tira el duro.
A veces, el flaco derriba al fuerte.
Boca brozosa, cría mujer hermosa.
El flojo y el mezquino recorren dos veces el camino.
En enero, se hiela el agua en el puchero.
Cuando una desgracia amaga, otras vienen a la zaga.
Habiendo un hueso entre ellos, no son amigos dos perros.
Caga el Rey, caga el Papa y en este mundo de mierda de cagar nadie se escapa.
Al que al cielo escupe, en la cara le cae.
Todo lo que no es dado es perdido
Achaque el viernes por comer carne.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
Del árbol caído todo el mundo hace leña.
Lo que en la mocedad no se aprende, en la vejez mal se entiende.