Noviembre caliente, mayo helado.
Mejor ir tarde al destino, que rodarse en el camino.
La espina, ya nace con la punta fina.
Ruin señor, cría ruin servidor.
Dame venta y te daré cuenta.
Cuando nos aman, señoras nos llaman; cuando nos tienen, ya no nos quieren.
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
En el verdadero amor es el alma la que abraza al cuerpo
A la mujer feliz, la vida le ha de sonreír.
Domingo de Ramos, el que no estrena no tiene manos.
Al pescado dormilón, se lo traga el tiburón.
Agosto, frío el rostro.
La ingratitud seca la fuente de la piedad.
Pólvora y tiempo se vuelan como viento.
Llámala puta, pero no la llames fea.
A la par es negar y tarde dar.
No hay que buscar al ahogado rió arriba.
Quien anda en malos pasos, en uno quedará atascado.
Quien no se aventura, no cruza la mar.
¡Qué Dios se lo pague!, y yo me lo trague.
Cuando al soldado le hablan de usted, o lo han jodido o lo quieren joder.
Del desconsuelo al consuelo no va ni un pelo.
El dolor embellece al cangrejo.
Del necio, a veces, buen consejo.
A la sombra del gitano, medra el villano.
El amor y el interés se fueron al campo un día, pero más pudo el interés que el amor que le tenía.
Qué linda mata de romero, y era un cardo borriquero.
El zumo de una mora, con otra verde se quita.
Escribano, puta y barbero pacen en un prado y van por un sendero.
A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
Junto a santo que no suda, el sacristán estornuda.
El día que arda la enramada, se verá la llamarada.
Ladran, pues cabalgo.
Tal para cual.
No comas más de lo que puedas digerir.
No se puede servir a dos señores.
Quien con mujer rica se casa, come y calla.
La envidia, dice el autor, es martillo destructor.
En un altar deteriorado no se prenden velas.
¡Cómo subo, subo de pregonero a verdugo!.
El tiempo es padre de la verdad y a relucir la sacará.
A casa de tu tía, entrada por salida.
La mujer y la guitarra para tocarlas hay que templarlas.
El buen vino sin ramo se vende.
Quien comete muchas injusticias, busca su propia ruina.
Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
Gato enfadado, araña hasta con el rabo.
Mi casa, mi mesa, y mi mujer, todo mi mundo es.
A Dios, nada se le oculta.
Mujeres y vino hacen que los hombres pierdan el tino.