Por mucho madrugar, aparecen las ojeras.
La necesidad no dice adiós, sino hasta luego.
Vale más pan con amor que gallina con dolor.
Hasta que a la meta no llegues, no te pongas los laureles. e Hasta que el cuerpo aguante.
Tal para cual.
Las lágrimas de una viuda rica se secan pronto.
A comer, sé tu el primero; a pelear, el postrero.
La carne triste, no la quiere ni Cristo
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
Mal oledor, mal catador.
Más peligroso que tiroteo en ascensor.
El mayor gusto, el vengar; la mayor gloria, el perdonar.
Con el callar, vencerás.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
En San Antonio, la vieja tiró el carrete al fuego.
Gaviota hacia tierra, marinero a la mierda.
De sabios es cambiar de parecer.
Quiere meter la cuerda y sacar listón.
Cuervos vienen, carne huelen.
Infierno y gloria, dos nombres en discordia.
Beber aquí, beber allí, a la noche borrachín.
Ajo que del hornillo salta, al diablo vaya.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
Deja la bola rodar, que ya parará.
El que nace pa' real, nunca llega ni a peseta.
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
Hacer pinitos.
Agua y nieve excesiva, no dejan criatura viva.
La venganza es un plato para tomar frío.
El trabajo no mata a nadie.
Padecer cochura por hermosura.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
Dime y olvidaré, muéstrame y podría recordar, involúcrame y entenderé.
Juramento, juro y miento.
Limosnero y con garrote.
No lastimes a los demás con lo que te causa dolor a ti mismo.
Can que mucho lame, saca sangre.
Abad, judío y madona, jamás perdonan.
El papel que se rompa él.
Cabeza fría, pies calientes y culo corriente, dan larga vida a la gente.
Madre, casadme, aunque sea con un fraile.
Tú no llevas vela en este entierro.
Al que madruga, le da sueño más temprano.
En que poco agua te ahogas.
Quien deja de ser amigo no lo había sido nunca
Amar y no ser amado es tiempo desperdiciado.
Ocasión que se va, quien sabe si volverá.
El dinero tiene más de un gozar, saberlo ganar y saberlo gastar.
El fanfarrón mata a un león ausente, pero se asusta de un ratón presente.