Al conejo y al villano, despedazarlo con la mano.
Ir por lana y volver trasquilado.
Cochino matado, invierno solucionado.
Te cierran una puerta y te abren diez.
¿Adónde irá el buey que no are, sino al matadero?.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
La gloria, a la larga, se torna amarga.
No hay cosa tan buena como la salud, ni tan mala como el ataúd.
El hombre por las buenas entra hasta en el infierno, por las malas ni al cielo.
Huí de la ceniza y caí en las brasas.
Zurcir y remendar y mejores tiempos esperar; y si no vinieren, será lo que Dios quisiere.
Hay que convivir; pero no conbeber.
Hacer como vaca y cubrir como gata.
Asno de dos, válgale Dios.
La alegría alarga la vida.
Calavera no chilla. (El que disfruta la noche no se debe quejar que tenga sueño)
El mirón mirar, pero sin chistar.
El que teme a sufrir, sufre de temor.
El último que se pierde es la esperanza.
Refrán de palo, refrán de fuego.
Hacer de una pulga un elefante.
Por Santa Cruz, toda vida reluz.
De mala sangre, malas morcillas.
Comer, besar y rascar, es solamente empezar.
La alegría alarga la vida; las penas la menguan.
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
Oir a todos, creer a pocos.
Frio, frio, como el agua del rio.
Dinero al juego ganado, dinero prestado; a jugar volverás y perderás.
Bien ama quien nunca olvida.
Más vale pan duro que ninguno.
Dos pueden mentir hasta que un tercero cuelgue.
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
A más servir, menos valer.
Cojera de perro y lágrimas de mujer, no son de creer. (Variante: Cojera de perro y mal de mujer no hay que creer)
Aborrece y serás aborrecido, quiere y serás querido.
Si falta la comida, torcida va la vida.
Te paso la pala diego
Agua corriente, no mata a la gente; agua sin correr, puede suceder.
Más mató la receta que la escopeta.
Las lágrimas derramadas son amargas, pero más amargas son las que no se derraman.
Variante: Acuérdate, nuera, que serás suegra.
Casarás y amansarás.
Dar una higa al médico.
Cuanto más sepas, más sufrirás.
Nadie se alabe hasta que acabe.
La viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica.
Boda en mayo ¡Qué fallo!
Hablar de la mar, y en ella no entrar.
Aprende llorando y reirás ganando.