Serio como perro en bote.
Redondear la arepa.
Saber de pobre no vale un duro
A la moza andadera, quebrarle la pierna y que haga gorguera.
Burro cansado, burro empalmado.
Recién muerto, hasta el peor, tiene del santo el olor.
La barca pasa, la orilla queda
Quién quisiere vivir sano, coma poco y cene temprano.
Nadie es tan viejo que no piense vivir otro año.
El que nace postrero, llora primero.
No existe hombre de mar que no se pueda ahogar.
Hacer buenas (o malas) migas.
Te casaste, te frego.
Tirar la piedra y esconder la mano.
Entre la cuna y la sepultura no hay cosa segura.
Ir a matar lobos no es para bobos.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
Es muy poco pinole para ahogarse.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
Dar caramelo.
A amo ruin, mozo malsín.
Al viejo recién casado, rechazarle por finado.
Más vale poco pecar que mucho confesar.
Nunca lamentes que te estas haciendo viejo, porque a muchos les ha sido negado ese privilegio.
Es triste no tener amigos, triste que los hijos pasen penurias, triste no poseer más que un sombrero; pero más triste es no tener nada bueno ni malo.
Amar a todos, confiar en nadie.
No sea una mujer tan bella como para matar ni tan fea como para asustar
Del precipitar nace el arrepentir.
De grandes cenas, están las tumbas llenas.
Mal ojo se le ve al tuerto.
Santa Catalina nos libre de muerte repentina.
De casa del abad, comer y llevar.
Irse uno bestia y volver asno, no es milagro.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
Variante: Ser desagradecido es ser mal nacido.
La carga cansa, la sobrecarga mata.
A las diez deja la casa do estés. Si en la tuya estás, te acostarás.
El vino ha ahogado a más hombres que el mar.
Sabe tanto, que sabe a mierda.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Completar (uno) el número de flautistas sin saber tocar la flauta.
Se tragó el mate con bombilla y todo.
Decir refranes es decir verdades.
Amor, pocas veces da placer, y muchísimas dolor.
Más vale odiado que olvidado.
Cagar por la mañana y abundante, alarga la vida de cualquier tunante.
Caerle a uno la breva en la boca, no es suerte poca.
Jugar y perder bien puede suceder.
A un clavo ardiendo se agarra el que se está hundiendo.
A la larga, el galgo a la liebre mata.