Mejor ir tarde al destino, que rodarse en el camino.
Decir es de charlatanes; hacer es de hombres formales.
A la vejez, dinero y mujer.
Más vale creerlo que irlo a ver.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
La gota de sangre mala, dura hasta la séptima generación
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
Tener miedo es de prudentes; saberlo vencer, es de Valiente.
Quemar la casa para cazar el ratón.
Hay que hacer de tripas corazones.
Mujer, viento, tiempo y fortuna, presto se muda.
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
Madrastra, madre áspera.
El burro sabe a quien tumba y el diablo a quien se lleva.
Hábito malo, tarde es dejarlo.
A todo porco lle chega o seu san martiño.
La paz con una porra en la mano es la guerra
Amagar y no dar es apuntar y no tirar.
Amar sin padecer, no puede ser.
¡Lo que va de lo vivo a lo pintado!.
Ni comer sin beber, ni firmar sin leer.
La confianza mató a su amo.
Tumbando y capado.
El que hace trampas jugando, al infierno se va caminando.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
No hay nacimiento pobre ni muerte rica.
Uno madrugó y veinte duros encontró, pero más madrugó el que los perdió.
Cacarear y no poner, si malo en la gallina, peor en la mujer.
Valor y querer, facilitan el vencer.
¡Madrecita, madrecita!, ¡que me quede como estoy!.
Hacer el primo.
De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.
Al que teniendo cama duerme en el suelo, no hay que tenerle duelo.
El que viejo se casa, mal lo pasa.
Comer bien o comer mal, va en un real.
Mejor sufrir una crisis de dinero, que de tisis.
No vendas la piel del oso antes de haberlo muerto.
Hambre y frío entregan al hombre a su enemigo.
No paramos de divertirnos porque estemos viejos. Estamos viejos porque paramos de divertirnos.
Tres cosas echan al hombre de su casa: El humo, el frio y la mala esposa.
A quién le dan pan, que llore.
Quien en una piedra dos veces tropieza, justo es que se rompa la cabeza.
De carbonero mudarás, pero de ladrón no saldrás.
No merma el daño el ser muchos a llorarlo.
Más querría servir que recibir.
Señal fija de agua, verla caer.
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
Al bobo, múdale el juego.
El que la hace riendo, la paga llorando.
Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.