Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Golpear la cabeza contra un muro de ladrillos
Creerse incapaz de algo, es casi ya serlo.
Si te pica una salamanquesa, prepara el ataúd y la mesa.
El pasaro que canta en el tiempo incorrecto es muerto.
Errar es humano.
Ya muerta la burra, vino la albarda.
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
Genio y figura hasta la sepultura.
Olla con jamón y gallina, a los muertos resucita.
La mujer en el amor es como la gallina, que cuando se muere el gallo a cualquier pollo se arrima.
También al verdugo ahorcan.
El día que hayais envenenado el último río, abatido el último árbol, y asesinado el último animal, os dareis cuenta que el dinero no se puede comer.
Ni boda sin canto, ni mortuorio sin llanto.
Hay que sufrir para merecer.
Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
Solo en la actividad desearás vivir cien años.
Acabó de matar a la gallina de los huevos de oro.
Ver pecar, convida a pecar.
La envidia y las fiebres matan al que las padece.
Ocioso y lagarto, no mueren de infarto.
Ni fea que espante, ni hermosa que mate.
Ser el último orejón del tarro.
La ambición mató al ratón.
No está muerto, quien pelea.
Virtud da la vida y el vicio la quita.
O de trabajo o de trabajos muere el abogado.
Quien ya muerto el burro pienso le echó, tarde acordó.
El amor presencia quiere, y sin ella, pronto muere.
Hay quien las mata callando.
Entre todos la matamos y ella sola se murió.
La vida es corta y pasarla alegre, es lo que importa.
Agua fría y pan caliente, mata a la gente.
Una esquela de defunción es de mentiras un montón.
Al que muere en el barco, le reclama el charco.
Los muertos traen el buen o el mal tiempo
En Noviembre, mata tus cerdos.
La madurez solo se vive una vez.
Para torear y casarse hay que arrimarse.
Alegrías secretas, candela muerta.
Caldo de gallina, a los muertos resucita.
Hacer de tripas corazón.
Quien quita lo que da, al infierno va.
Dar antes que amagar.
Cuando el león muere, encima le mean las liebres.
Amistad que murió, nunca renació.
A dineros dados, brazos quebrados.
Hijo de pobre y ternero de rico, no mueren.
Si quieres matar a tu mujer, dale sardinas por San Miguel.
En la casa del buen amo vive y muere el buen criado.