Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
Leer entre renglones.
En casa del pobre, la plata se vuelve cobre.
El ave de rama en rama, y el numérito a la cama.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
Una espina en el ojo.
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.
Cuando llueve en San Canuto, tres meses justos.
En casa de Gonzalo, manda más la gallina que el gallo.
La mesa pobre es madre de la salud rica.
Parejo como las calles de León.
Sacar las castañas del fuego.
Hablando mal y pronto.
La lluvia viene después de los bosques.
Fiebres otoñales, largas o mortales.
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
El hombre bien comido y bien bebido, quiere reposo y no ruido.
Bien predica el ayunar el que acaba de almorzar.
Quien mea y no pee, es como quien va a la escuela y no lee.
Fe y verdad, en el cielo se sabrá.
En casa pobre, pocos cuentos.
Abájanse los estrados y álzanse los establos.
Eso es harina de otro costal.
Tres son las velas que disipan la oscuridad: la verdad, el conocimiento y las leyes de la naturaleza.
Cada cual en su casa y Dios en la de todos.
El hable es plata, el silencio es oro.
Frijoles con coles, pedos a montones.
Que si fue, que si vino, que si calabaza, que si pepino.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
Hablar por la boca del ganso.
El cangrejo de río está del lado del cangrejo de mar.
Lo poco bueno que tiene un hombre lo palparas en un solo día: toda su maldad oculta no la conocerás ni en cien años.
Juramentos de amor y humo de chimenea, el viento se los lleva.
Todo lo que me gusta es pecado o engorda.
A casa nueva, puerta vieja.
Tu amigo tiene un amigo, y el amigo de tu amigo tiene otro amigo; por consiguiente, se discreto.
Más vale algo que nada.
La vida es un montón de pequeñas cosas
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
Madre y teja, no pierde por vieja.
Abogado en el concejo, hace de lo blanco negro.
Mal ojo le veo al tuerto.
Cada fracaso nos hace más listos.
Aunque te chille el cochino, no le aflojes el mecate.
Señorito de pueblo y caballo criado a hierba, puta mierda.
Mudarse por mejorarse.
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
La mujer mezquina, debajo de la escama, haya la espina.
El que come queso sin pelar, come mierda sin cesar.
El dueño de la casa es el criado del huésped.