Las arrugas son la tumba del amor
El vino puro dirá quién es cada cual.
Hasta San Antón Pascuas son, y si las quieres alargar hasta la Virgen de la Paz.
Se habla de buenas acciones sin llevarlas a cabo y se hacen buenas acciones sin hablar de ellas
Con rastra y soltera, tenla por ramera.
La costumbre vence a la ley.
Amores nuevos olvidan los viejos.
Dios castiga sin piedra ni palo.
Las palabras solo son buenas cuando van acompañadas de las obras.
Alacena de dos llaves, la una entra cuando la otra sale.
Como hormigas en la sartén al fuego.
A la oveja mansa, cada cordero la mama.
Llegar y besar el santo.
Tapados como el burro de la noria.
Agua de Febrero, mata al onzonero.
Al pez, una vez.
A buey viejo, pasto tierno.
En arca abierta, el justo peca.
La temporada más conveniente para el haragán no llega nunca.
El dolor del viudo es corto pero agudo
A gloria me sabe el vino que viene de blanca mano y en un cristalito fino.
Oveja duenda, mama a su madre y a la ajena.
El dinero no es Dios; pero hace milagros.
Las palabras se las lleva el viento, lo escrito permanece.
El que se va sin que lo echen regresa sin que lo inviten
Hasta el saber rebuznar tiene su poquito que estudiar.
El borracho fino, después del dulce, vino.
Villano terco y cazurro, nunca cae del burro.
Agua al higo, que ha llovido.
Los extremos nunca son buenos.
Donde la puerta te abren, honra te hacen.
Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
El que guarda, halla.
Llegar al humo de las velas.
Si no sabes quien eres menos vas a saber a dónde vas.
Quien tiene ocios, le salen mal los negocios.
¿Dónde vas Vicente?. Donde va la gente.
Cada malo tiene su peor.
Bien se guarda lo que trabajando se gana.
En la escuela, la cárcel, o la guerra se conocen los amigos.
Más vale vieja conocida, que nueva con sida.
Hijo de gato caza ratón; hijo de pillo sale bribón.
En casa de tu enemigo, la mujer ten por amigo.
El amor de un yerno y el sol de invierno tienen el mismo calor.
El vago trabaja más por evitar el trabajo.
De copiosas cenas están muchas sepulturas llenas; pero de no cenar, muchas más.
A la vejez, dinero y mujer.
Romperse el brial, más vale bien que mal.
Lo que se regala y se quita se vuelve cuita.
Cuando el invierno es lluvioso, el verano es abundoso.