¿Así que no te gusta la sopa?, dos platos.
Amores reñidos, los más queridos.
Ir contra la corriente, casi nunca es conveniente.
Más confío en el trabajo que en la suerte.
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
La mala cama hace la noche larga.
Las ofensas se escriben en el mármol, los beneficios sobre la arena.
Acójome a Dios que vale más que vos.
Limpio de polvo y paja.
Obra de mal cimiento, la derriba el viento.
Chimenea que tira poco, el humo a los ojos.
Más pica espuela de celos que de aceros.
A cada parte hay tres leguas de mal camino.
De esto que nada cuesta, llenemos la cesta.
Cuando un hombre hace el tonto, siempre es por una mujer.
A fullero viejo, flores nuevas.
Arrieros somos y en el camino andamos.
Nos ha jodido mayo con no llover.
A gallego pedidor, castellano tenedor.
Para quien es mi hija, basta mi yerno.
El que mucho duerme poco aprende.
A buey viejo, no se le saca paso.
Ítem de lista viñeteada
El pagar y el morir, cuanto más tarde mejor.
Gentes hay de mucho tono, que producen Solo abono.
La buena ocasión, propicia al ladrón.
Zurrianme las orejas; reniego de putas viejas.
Al cielo nadie va con ojos secos.
La oveja lozana a la cabra la pide lana.
Las medias, ni en los pies son buenas.
Garrapata en lana, si no muere hoy morirá mañana.
Cuando te vayas a casar, manda a los amigos a otro lugar.
El deber y no pagar es tan antiguo como el mear.
Es mejor dar un centavo que prestar un peso.
Lo quiere como la mula a la carreta.
Suegra y nuera, perro y gato, no comen en el mismo plato.
En invierno y verano la capa en la mano.
Sabemos del otoño cuando la hoja llega al moño.
Bien o mal, junta caudal.
Ni lleves cohecho, ni sueltes derecho.
Quien se baña al día una vez, ya es tildado de burgués.
La piedra regalada por un amigo es una manzana
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
Carta echada, no puede ser retirada.
Más vale pan duro que ninguno.
El cierto amigo, en la cosa incierta se conoce.
Si la mar fuera vino, todo el mundo sería marino.
Tiran más tetas que carretas.
El hombre que permanece en pie hace también el trabajo del hombre sentado