La gotera dando y dando, la piedra va perforando.
Hay gustos que merecen palos.
El vendedor de habas siempre dice que cuecen bien.
Junto a santo que no suda, el sacristán estornuda.
La mala fe, no pare hembra.
Llorar (el gato) la muerte del ratón.
De suerte contentos, uno de cientos.
Aunque uno esté dormido, no deja de amanecer.
A donde vas bien. A donde más se tiene.
Guarda mozo, y hallarás viejo.
El diablo nunca duerme.
Cuando hay poco grano en el granero, mala cosa para el gallinero.
Traes un pedazo de alambre y te llevas una barra.
Bien aprende quien buen maestro tiene.
Pensando en pajarito preña'o
Cada cual lleva la lengua al lado donde le duele la muela.
El que pide lo justo, recibe migajas.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
La gente discreta, no suelta la jeta.
Riñas de enamorados, amores doblados.
¡Qué sabrá un gorrino cuando es fiesta!.
Cuando aquí nieva, ¿qué hará en la sierra?.
Quien va despacio y con tiento, hace dos cosas a un tiempo.
Quien primero viene, primero tiene.
Hay de todo en la viña del Señor.
Quedarse sin el chivo y sin el mecate.
El sabio habla de las ideas, el inteligente de los hechos, el vulgar de lo que come.
El que mata por los Santos, en el verano come cantos.
Hijo casado, vecino airado.
Échale guindas al pavo.
Mal es acabarse el bien.
Quien huelga no medra.
Enchufa el ASKAR. (Radio de principios de los 60, para enterarse, más o menos de lo que pasa por el planeta).
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
Más vale que se pierda una casa que no dos.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
Arca abierta al ladrón espera.
La vida da muchas vueltas.
Si en septiembre comienza a llover, otoño seguro es.
El que con muchachos se acuesta, amanece hecho fiesta.
Quien va a la feria, lo cuenta a su manera.
A palabra necias, oídos sordos.
El que bien lo sabe, pronto lo reza.
El zumo de una mora, con otra verde se quita.
Las palabras se las lleva el viento.
Primero son los presentes que los ausentes.
Quien con muchachos se acuesta, cagado amanece.
La desgracia a la puerta vela, y en la primera ocasión, se cuela.
Administradorcillos, comer en plata y morir en grillos.
Hombre de cojón prieto, no teme aprieto.