Casa en plaza, los quicios tienen de plata.
Mujer asomada a la ventana o es puta o esta ENAMORADA.
El hombre haragán trabaja solo al final.
Recoge el heno mientras el sol brilla.
Aceite para las espinacas y vino del de la tinaja.
Mucho tocado y poco lixo.
Cuando la paja se mete en el pajar, las mocitas ya pueden trasnochar.
Más come en una semana un gato que cien ratones en todo un año.
Casa sin gobierno, semejanza del infierno.
Quien te ha visto y quien te ve.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
La necesidad hace maestros.
El vino y la mujer se burlan del saber.
Cuando seas padre comerás huevos, mientras seas hijo como cuernos.
Tengo un filo, que si me agacho me corto.
Refranes de los abuelos, breve evangelio.
A perro colimbo, sartenazo en los hocicos
El que con tontos anda es por sacarles la pasta.
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
No muchas cosas bien aprendidas, sino pocas y bien asbids.
Por el becerro se amansa la vaca
No hay empleo sin llevar un buen jamòn.
Hay quien no ve su camino.
Da órdenes, no hagas más y nadie se moverá.
Al vivo la hogaza, al muerto la mordaza.
El pobre es rumboso; el rico roñoso.
Quien habla siembra, quien escucha cosecha.
El que de cuando en cuando ayuna, su salud asegura.
Reniego de la viña que torna a ser majuelo.
Cuando no hay calor en el nido, lo busca afuera el marido.
Variante: A buen hambre, no hay mal pan.
Recoge tus gallinas que voy a soltar mi gallo.
Antes es la obligación que la devoción.
Dí lo que quieres, que yo no estoy en casa.
Una maravilla, con otra se olvida.
A cautela, cautela y media.
No hay mujer por buena que sea, que cuando mea no se pea.
A cada paso, un gazapo.
Tres simples zapateros hacen un sabio Zhuge Liang.
Llegó el momento de la verdad.
Favorecer, es por norma perder.
Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.
Uno es el que trabaja y otro el que se lleve la ganancia.
El que algo quiere, algo le cuesta.
Divide y vencerás.
Eres de la ley del tordo, las patas flacas y el culo gordo.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
Obra bien empezada, medio acabada.
Qué bien se trilla fuera de la parva.