De las aguas mansas, líbrame Dios mío.
Agua y pan, comida de can; pan y agua, carne y vino, comida de peregrino.
Donde hay hambre no hay pan duro.
Durante los meses de mal tiempo el agua corre hacia atrás
De padres bocois hijos cubetas.
Hijo de viuda, o mal criado, o mal acostumbrado.
De lo que te sobre da tu parte al pobre.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
Amigo serás, pero a comer a tu casa.
Si a la abeja ves beber, muy pronto verás llover.
A los años mil, vuelve la liebre a su cubil.
Burlas pesadas, ni para viejas ni para casadas.
El hambre es una fea bestia
Amigo y casa vieja, para otro los deja.
La mucha alegría y la mucha tristeza, muerte acarrean.
Charlando y andando, sin sentir se va caminado.
En apagando el candil, guapas y feas van por el mismo carril.
Cree el fraile que todos son de su aire.
Lo malo nunca es barato.
La nobleza del señor hace bueno al servidor.
Buenas cartas a veces pierden.
Después del conejo ido, pedradas al matorral.
El tiempo todo lo amansa.
El más vistoso color, nunca anuncia lo mejor.
Bien parece y bien están el asno en la cuadra y la mujer en el hogar.
Más partido que galleta en bolsillo de borracho.
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
El monte tiene ojo.
Maestro de atar escobas.
El orgullo y la pobreza están hechos de una pieza.
Sueños de hombre pobre, pedos de burra vieja.
Los mejores compañeros en las horas desocupadas son los buenos libros.
Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
El consejo del viejo frailuco, hay que ser cuco.
Cuando el río suena es porque piedras trae
Hombre bien hablado, en todas partes bien mirado.
Cuando seas padre comeras huevos.
Vence en la mocedad los días buenos, y para la vejez quedan los duelos.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
Hembra cobarde se casa mal y tarde.
Pan, vino y ajo crudo, y verás quien es cada uno.
Hablando se saben las cosas, callando se ignoran.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
En caso de duda, la más tetuda.
Del trabajo nace el descansar.
Mientras Dios diere mujeres conviene que haya paciencia.
La carne sobre el hueso relumbra como un espejo.
Aprendiz de muchas ciencias, maestro de mierda.
Amigos, oro y vino viejo son buenos para todo