Lo bueno si breve, dos veces bueno y si malo, menos malo.
Por San Blas, la cigüeña verás, y si no la vieres año de nieves.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
A la moza que mal lava, siete veces la hierve el agua.
Secreto entre reunión es de mala educación.
Donde lloran esta el muerto.
Coge las flores del buen tiempo; que pronto llegara tu invierno.
El tiempo y la marea, ni se paran ni esperan.
La que de alto hila, el huso la cae y el culo la pía.
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.
El marido y la mujer deben ser como las manos y los ojos: cuando duele la mano, los ojos lloran, y cuando los ojos lloran las manos secan las lágrimas.
Estorba más que un colchón en la cocina.
Llevar y traer, de todo ha de haber.
Las mentes grandes discuten ideas; las medianas, cosas; y las pequeñas, personas.
Mayo frío, año de mucho frío.
En un recinto sagrado, ora; en una pista de baile, baila.
Quien en ruin lugar hace viña a cuestas saca la vendimia.
Cuando el dedo señala a la luna el imbécil mira el dedo.Proverbio chinoA palabras necias, oidos sordos.
Juramento, juro y miento.
Lo pasado, pasado, y lo mal hecho, perdonado.
Quien hace un cesto hace ciento, si le dan mimbres y tiempo.
Hábito malo, tarde es dejarlo.
Donde manda el amo se ata la burra.
Son como dos jueyes en la misma cueva.
En cualquier sitio se cuecen habas.
Hablar a calzón "quitao".
Si un arco iris dura un cuarto de hora, ya no se mira más.
Comer sin vino, comer canino.
Panal de miel las palabras amables, dulzura para el alma y medicina para el cuerpo.
Lo que se pierde a la salida del sol se recupera a su puesta.
Difama, que algo queda.
Humo de hogar no empaña el cielo.
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
Por mucho madrugar, aparecen las ojeras.
Hablar con bestias es para molestias.
Sale más caro el candil que la vela.
Sin segundo, no hay primero.
Por Septiembre, quien tenga trigo que siembre.
De casta le viene al galgo.
El sol siempre reluce.
El que ríe el último, ríe dos veces.
En luengo camino y en cama angosta se conoce a los amigos.
Está mal pelado el chancho.
El que manda, manda.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
La hebra de Marimoco, cosió siete camisas y le sobró un poco.
Donde comen tres, comerán cuatro, añadiendo más en el plato.
A hora mala no ladran canes.
Felicidad y cristal: ¡cuán fácilmente se quiebran!
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.