Llegada la ocasión, el más amigo, el más ladrón.
Quien se vuelve dulce miel, las moscas dan cuenta de él.
Quien no mira el derrotero, es majadero.
Jodido trato es comprar a cinco y vender a cuatro.
Echa cuentas y te saldrán rosarios.
¿Tienes té y vino? Tus amigos serán numerosos
Almorzar, pan y cebolla; al comer, cebolla y pan, y a la noche, si no hay olla, más vale pan con cebolla.
Cuando el sartén chilla, algo hay en la villa.
Las medias ni pa las mujeres.
Entre menos burros, más choclo.
Junio grana los trigales, si Abril y Mayo llovieron a gusto de los mayorales.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
Algún día, ahorcan blancos.
Aramos, dijo la mosca al buey.
Muchas candelitas hacen un Cirio.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
Cuando viene el bien, mételo en tu casa.
Más vale maña que fuerza.
Taberna sin gente, poco vende.
Ahí está la madre del cordero.
Casa al hijo cuando quisieres y la hija cuando pudieres.
A cuentas viejas, barajas nuevas.
Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
Ni buen fraile por amigo, ni malo por enemigo.
Echa cuentas, que te saldrán cuentos.
Las malas noticias siempre tiene alas.
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
Es mejor si los papeles se pueden levantar juntos.
Por San Lucas, bien saben las uvas.
Cuatro cosas hay que nunca vuelven más: una bala disparada, una palabra hablada, un tiempo pasado y una ocasión desaprovechada.
Pasa más hambre que un maestro de escuela.
Muerte y venta deshace renta.
Las zorras de mi lugar son como las de los demás.
Se dice el milagro pero no el santo.
Feliz es la muerte que antes que la llame viene.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
Junta de cuatro, junta del diablo.
Bebido con buenos amigos, sabe bien cualquier vino.
Buen tiempo en Junio, verano seguro.
Los hombres dan a los amigos la alegría, y a sus mujeres, la murria
A buena hora pidió el rey gachas.
Huí de la ceniza y caí en las brasas.
Pon tu culo en concejo; uno te dirá que es blanco, otro que es bermejo.
Alabanzas y regalos, malos tratos.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
Vecinas porque les digo las mentiras.
Si dieras de comer al diablo, dale truchas en invierno y sardinas en verano.