Quien mal cae, mal yace.
Agua a la entrada de la Luna, mucha o ninguna.
Al mal año, entra nadando.
Belleza a los sesenta, doila al diablo.
A cada santo su vela
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
Dichoso Adán que no tuvo suegra.
Agua encharcada, hervida después de colada.
Cuando el abad lame el cuchillo, malo para el monaguillo.
Nunca falta un roto para un descosido.
Cambio de costumes al viejo cuéstale el pellejo.
Lo que siembras cosechas.
A tres azadonadas, sacar agua.
Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
Cabra que cojea, o mal come, o mal sestea.
Quien mucho desea, mucho teme.
A palabras vanas, ruido de campanas.
El uso hace diestro, y la destreza maestro.
Tengo que aprender a caminar con tres patas dice la hiena cuando es vieja.
Amigo, mientras te lo digo, que una hora después, otra cosa es.
Un año bueno y dos malos, para que nos entendamos.
Lambiendo culos subió Miguel, y ahora le lamben el culo a él.
Muerte la gata, los RATONES bailan.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
Yantar sin vino, convite canino.
Ayer entró en la iglesia, y hoy se quiere alzar con toda ella.
Un momento es más valioso que miles de piezas de oro.
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
Secreto dicho a mujer muy pronto se ha de saber.
Los huéspedes y la pesca, a los tres días apestan.
Joven que nada duerme y viejo que siempre duerme, cercana tienen la muerte.
Madre hay una sola.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
Por mucho pan nunca es mal año.
Quien va a la bodega y no bebe, por beber se le cuenta.
Criada chafardera, nunca termina su tarea.
Bien está quien se desvela, si no es por dolor de muela.
Al rey muerto rey puesto.
Botellita de Jerez, todo lo que me digas será al revés.
Allí haz a tu hijo heredero, donde anda la niebla en el mes de enero.
A medida del santo son las cortinas.
A la mar madera, y huesos a la tierra.
Donde las dejan, las cobran.
Los placeres por onzas y los males por arrobas.
A quien amasa y cuece, muchas cosas le acontecen.
Molino cerrado, contento el asno.
Más imprevisto e incierto, que pedrada en ojo tuerto.
Antes que el deber está el beber.