Calma piojo que el peine llega.
Casa de concejo, pajar de viejo.
No hay cosa que no tenga su contra.
El que no tiene hijos tiene una pena; el que tiene hijos tiene muchas penas.
Van al mismo mazo.
No te duermas entre las pajas.
Cuando me despierte me llamas.
El árbol no niega su sombra ni al leñador.
¿Qué hace con la moza el viejo?. Hijos huérfanos.
¿Me guardas un secreto, amigo?; mejor me lo guardas si no te lo digo.
Nunca te cierres la puerta, que el mundo da muchas vueltas.
El malo para mal hacer, achaques no ha menester.
El que está a las duras, está a las maduras.
Para rehusar curarte, te pide cuernos de perro.
Más rápido cae un mentiroso que un cojo.
Quien te toca y se chupa los dedos, si te mueres, te comerá
Para mañana no ayunar, hoy no hartar.
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
Jugar al abejón con alguien.
A tu amigo dile la mentira, si te guarda paridad, dile la verdad.
A mi amigo quiero por lo que de él espero.
Los que de veras buscan a Dios, dentro de los santuarios se ahogan.
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
A candil muerto, todo es prieto.
Riñas de enamorados, amores doblados.
Si a tu hijo no le das castigo, serás su peor enemigo.
Más ciego no puede haber, que aquel que no quiere ver.
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
El que sabe obedecer, no tiene derecho a mandar.
Ponerse la tapa en la cabeza
El que ama a una casada, puede morir de cornada.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
Miraste a la luna pero te caíste en el arroyo.
Madrastra, ni de cera ni de pasta.
A buen hambre, no hay pan duro.
Del cuerdo al loco, media muy poco.
A la sombra de los buenos, viven los malos.
Vecinas porque les digo las mentiras.
Pase mayo, y pase pardo.
Quien se vuelve dulce miel, las moscas dan cuenta de él.
Agua del pozo y mujer desnuda, echan al hombre a la sepultura.
Para alcanzar dicha plena, nos toca perder la pena.
Padecer cochura por hermosura.
A hierro caliente, batir de repente.
A otro perro con ese hueso.
Bondad con hermosura, poco dura.
El sueño es alimento de los pobres.
Mujer llorona, es puta o ladrón.
Para el olvido, el ausente no es más que un muerto viviente.