El que fía y no sabe cobrar, pronto no tendrá con que pagar.
En Noviembre, mata tus cerdos.
La necesidad no dice adiós, sino hasta luego.
Al hombre listo y tunante, no hay quien le eche el pie delante.
A falta de corazón, buenas las piernas son.
No vallas por el exterior, eso te podria engañar.
Írsele a uno el santo al cielo.
Nadie busca ruido con su dinero.
El que tarde trilla, la lluvia le pilla.
No tengo gato, ni perro, ni velas en ese entierro.
Los ojos todo lo ven, y a sí mismos no se ven.
Ni hablar mujer, traes pistola.
Jugarse hasta la camisa.
Mañana de niebla, tarde de paseo.
Alegría, albarderos que bálago se arde.
Los suspiros llegan mas lejos que los gritos.
No sabe lo que se pierde quien no bebe con lo verde.
Ignorante y burro, todo es uno.
Se fue su corazón , está sumergido en su pensamiento.
Febrero, rato malo y rato bueno.
Todo lo que sube tiene que bajar.
El mismo cuchillo me parte el pan y me corta el dedo.
El mal pajarillo, la lengua tiene por cuchillo.
Una pelea raramente continúa cuando el jefe ha caído.
Sacar las castañas del fuego.
El ignorante a todos reprende y habla más de lo que menos entiende.
El cobarde es león en su casa y liebre en la plaza.
Libro prestado, libro perdido.
Norte claro, sur oscuro, aguacero seguro.
En Febrero, el loco, ningún día se parece a otro.
Ignora al ignorante.
¿Quién es tu enemigo?. El de tu oficio.
Yo le digo que se vaya y él desátase las bragas.
El que vive de ilusiones muere de desengaños.
Corta es de piernas la mentira y se deja coger en seguida.
Sacar del horado la culebra con la mano ajena.
Trabaja como si siempre hubieses de vivir, y vive como si luego hubieses de morir.
Fortuna te de Dios, que el saber poco te basta.
Venía como muela del juicio, picado y hasta atrás.
Siempre friegan los platos los mentecatos.
Que tu mano derecha no sepa lo hace la izquierda.
Cerca de la iglesia, lejos de Dios.
Uno sabe de hoy, y no de mañana.
Guárdate de aquel demasiado inclinado a hacer favores y ofrecer su amistad, ya que algún día te exigirá su retribución.
El que tropieza y no cae, adelanta terreno.
Mande el que puede, y obedece el que debe.
Más fácil es defenderse de una lanza arrojada a plena vista que de una flecha disparada desde la sombra.
El que se coma la carne que se coma también el hueso.
Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.
El que quiera honra, que la gane.