El que bruto entra, bruto se ausenta.
Nadie con su suerte está contento y todos con su talento.
De hurtar una castaña y otra castaña, se hace la mala maña.
Por la muerte del asno nada pierde el lobo.
Parientes pobres y trastos viejos, pocos y lejos.
A gusto dañado, lo dulce le resulta amargo.
San Telmo en la arboladura, mal tiempo augura.
Un ruin ido, otro venido.
De ausente a muerto, no va un dedo.
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
No dejes que tus recuerdos pesen más que tus esperanzas.
¿Mirón y errarla?.
Amistad por interés hoy es y mañana no es.
El que de treinta no sabe y de cuarenta no tiene, no lo aguarde si no es que herede.
A gran calva, gran pedrada.
El amor, de necios hace discretos.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
Mira hacia el sol, pero no des la espalda a la tormenta.
Todo lo mudable es poco estimable.
La alegría intensa es cosa seria
Confía en lo que ves
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
El vuelco del carro delantero puede servir de aviso al que va detrás.
Con pequeña herida puedes perder la vida.
Gran riqueza cien quebraderos de cabeza.
Amor de lejos, amor de pendejos.
El interés mata la amistad
Razones sacan razones.
Más vale sudar que estornudar.
Con pasteles de esperanza, nunca se llena la panza.
La letra mata, su sentido sana.
A quien de bailar tiene gana, poco son le basta.
El mal entra a brazadas y sale a pulgaradas.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
Hay miles de miserias en un solo amor
Dale un huevo al codicioso, y te pedirla gallina.
Demasiada amistad genera enfados
Se está ahorcando con su propia soga.
Llamame tonto y dame pan.
El amor y la tos no pueden ocultarse.
Guárdate del amor que te mira los bolsillos
Secreto a voces.
Amor sin sacrificio, más que a amor, tira a fornicio.
El que muere en Lunes mal empieza la semana.
Cuando la desgracia se asoma a la ventana, los amigos no se acercan a mirar.
Si la casa se quema, calentémonos en ella.
La miseria es como la tos, no se puede esconder.
Hay que estar afuera, para ver lo de adentro.
Nadie se apresura para pagar y si todos para cobrar.
El que se pega al televisor, pierde fuerzas y color.