Necio o loco es el orgulloso, pues no medita en que fue lodo y será polvo.
A la cama no te irás sin saber algo más.
De la madre la gran ciencia, es tener mucha paciencia.
De sabio hace gala quien no se admira de nada.
Abájanse los adarves y álzanse los muladares.
Hurtar para dar a Dios, solo el deminio lo aconsejó.
El corazón tiene sus razones, que la razón desconoce.
Mal camino no va a buen lugar.
El que va a hacer mal, ya va herido, dice el refrán.
Joya en una fea, la adorna pero no la hermosea.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
En claustros de locos, están los más pocos.
A otra puerta, que ésta no se abre.
Ve tu camino para no tropezar.
Si quieres cruzar el río, tienes que mojarte los pies.
El que apura su vida, apura su muerte.
No existe cosa escondida que con el tiempo no sea bien sabida.
La abundancia da arrogancia.
Cuando la puta hila y el rufián devana y el escribano pregunta cuantos son del mes, mal andan los tres.
Desdicha es hacer comida para dos y comer tres.
A palabra necias, oídos sordos.
Más vale remiendo feo que agujero hermoso.
El que no cae no se levanta.
Hoy debiendo, mañana pagando, vamos trampeando.
Mala olla y buen testamento.
En Febrero, sale la lagartija del agujero.
El que al pedir abusa, a cambio recibe una excusa.
Cuanto más primo, más me arrimo.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
El papel que se rompa él.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
Solo a los locos les gusta la guerra, el mar y el matrimonio.
Esto es de rompe y rasga.
Ballesta de amigo, recia de armar y floja de tiro.
Con la tripa vacía, no hay alegría.
Fuiste doncella y viniste parida; ¡cuántas te tendrán envidia!.
Mujeres xuntas, ni difuntas.
Negar que negarás, que en Aragón estás.
Gobierna para que no hagamos cruzar al perverso, porque no obramos como él. Álzate, dale tu mano, déjale en los brazos del Dios, llena su vientre de tu pan a fin de que se sacie y avergüence.
La mano que no puedes morder, bésala.
Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.
Obra de mal cimiento, la derriba el viento.
A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.
Pescador de anzuelo, a su casa vuelve con duelo.
Mucha xente xunta, algo barrunta.
Pájaros del mismo pelo juntos emprenden el vuelo.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
Quien mal padece, mal parece.
Roban un cordero o dos, y dan los pies por amor a Dios.
A cada paso, un gazapo.