Un ciego lloraba un día porque espejo quería.
Para alcanzar, porfiar.
Hablar poco y mal, es mucho hablar.
No dar su brazo a torcer.
Alas tenga para volar, que cebo no me ha de faltar.
La cana engaña, el diente miente pero arrastrar los pies eso si que es vejez.
La vieja escarmentada, pasa el río arremangada.
Quien no sabe, no vale nada.
Cuando el trago hace cosquillas, afloja lengua y rodillas.
Un grito a tiempo vale más que cien indios a caballo.
En los meses de erre, en piedra no te sientes.
Reinos y dineros no quieren compañeros.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
Al que escupe para arriba, le cae en los ojos.
Madre, casadme, aunque sea con un fraile.
El que presta a un amigo, pierde el dinero y pierde el amigo.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
Cuando la paja se mete en el pajar, las mocitas ya pueden trasnochar.
Quien se acerca al bermellón enrojece, quien se acerca a la tinta ennegrece.
A falta de hechiceros lo quieren ser los gallegos.
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
Felicidad de hoy, dolor de mañana
Bragueta abierta pájaro muerto.
El que con muchos se casa, a todos enfada.
La hija a quien la pidiere, el hijo se mirará a quién se dará.
Sé cordero y te comerá el lobo.
Antes te quedes manco, que eches una firma en blanco.
Yeso y cal, cubre mucho mal.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
El futuro pertenece a los que se preparan para él.
Aquí te cojo y aquí te mato.
Carne a carne, amor se hace.
Cuando el Diablo nada tiene que hacer, mata moscas con el rabo.
Te doy un dedo y me quieres coger el brazo.
Hechos son amores y no buenas razones.
La suerte la pintan calva.
Quien se va, vivo y muerto está.
Fía solo en dos: en ti y en Dios.
Daca y toma; que en materia de intereses no se admiten bromas.
Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.
Juventud que vela y vejez que duerme, señal de muerte.
Pareces mula cargada, a cada paso un pedo.
Mucho val y poco Cuesta, a mal hablar, buena respuesta.
Dichas y quebrantos nos vienen de lo alto.
El que de veras quiere dar, no ofrece.
Bien me quieres, bien te quiero; no me toques el dinero.
Quien no se aventura, no cruza la mar.
Guardólo Dios de piedra y niebla, más no de puta vieja.
Más vale odiado que olvidado.
A la mujer y al papel por detrás has de ver.