Quien anda con lobos a aullar aprende.
Son como uña y mugre.
No caben dos pies en un zapato.
Jugar con el tabernero es perder tiempo y dinero.
Por San Justo y Pastor, entran las mozas en amor y las viejas en dolor.
No te vallas a morder la lengua.
Esto ya se está pasando de castaño a oscuro.
Buena será tu suerte, si mueres antes de que llames a la muerte.
A liebre ida, palos al cubil.
El muerto es del mar cuando la tierra lejos está.
Adulador; él es tu enemigo peor.
A gran hambre no hay pan malo, ni duro ni bazo.
En cabeza loca, ni se tiene, ni dura, ni para cosa.
La amistad termina donde la desconfianza empieza.
Bigote al ojo, aunque no haya un cuarto.
Caballo que a treinta pasos ve una yegua y no relincha es que está malo o le aprieta la cincha.
Más vale algo que nada.
El gandul es un cadáver con apetito.
La cama y la puerta dicen si la mujer es puerca.
La más fina mula, patea y recula.
Está como abeja de piedra.
El que come aprisa, come mal.
Quien en ti se fía, no le engañes.
Dígale a x que me mande un poquito de teneteallá.
Cuida bien lo que haces, no te fíes de rapaces.
Buen esfuerzo vence a la mala ventura.
Tiempo que se va, no vuelve más.
Por prestar, el enemigo muchas veces es amigo y el amigo enemigo.
Maldición de puta vieja no va al cielo.
Que no te preocupe de quién es la casa que se quema mientras puedas calentarte con las llamas
Cuando el abad lame el cuchillo, malo para el monaguillo.
Hablando mal y pronto.
El solo querer es medio poder.
Variante: Dejar lo cierto por lo dudoso, no es atinado ni provechoso.
El bueno, lo malo calla; el malo, todo lo habla.
Hormigas en ringlera, o temporal o sequera.
Gran hidalguía y la despensa vacía.
Ten tu mano pronta para echarla al sombrero, y tardía para meterla en el bolsillo.
Ofrecer y no dar, es deber y no pagar.
La ilusión es la realidad de los que no tienen un real.
El que tenga perro que lo ate, y si no que lo mate.
En Octubre no le toques a tu mujer la ubre.
A fuerza de palos, como borrico de yesero.
Faltriquera abierta, el dinero se vuela.
No me tientes Satanás.
Lo que se aplazó, casi siempre se malogró.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
Sol madrugador y hombre callejero, no los quiero.
Rey sin consejo, pierde lo suyo y no gana lo ajeno.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.