Dios te guarde de odioso señor y de compañía de traidor.
Entre dos piedras molares, no metas los pulgares.
Yo no tengo por qué sudar fiebres ajenas.
Hasta el más delgado pelo, hace una sombra en el suelo.
Quien no se rebaja a hablar con cualquiera es porque esta al fondo aunque no lo quiera.
Vida sin amigos, muerte sin testigos.
Hombre prevenido vale por dos.
No hay mejor aguijón que la necesidad.
El orgullo ciega por unos instantes, dejando recuerdos indelebles
Si se muere el que me debe, todo se pierde.
El mal que no tiene cura es la locura.
Solo sé que poco sé y lo poco que sé apenas lo sé.
Ansias de grandeza y amistad no están nunca en sociedad
Quien gasta y miente, su bolsa lo siente.
Hay que darle el beneficio de la duda.
Quien da el consejo, da el tostón.
Casa que a viejo no sabe, poco vale.
Cuando el ventero está en la puerta, el diablo está en la venta.
Emprestaste, perdiste al amigo.
Gozo que no se comunica, se achica.
Tres al saco y el saco en tierra.
El que con su barriga se enoja, la tripa le queda floja.
Ahogado el niño tapan el pozo.
Ya va el galgo cerro arriba, harto de corteza y miga.
Con pedantes, ni un instante.
Dan darán, dicen las campanas.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡qué de tiñosos habría!.
Oye, ve y calla, y vivirás vida holgada.
Del agua mansa se asombra el perro.
Buen Dios, guárdame de los malos amigos y yo me guardaré de los enemigos
Mientras haya montes verdes, no hay por qué inquietarse por la leña.
Mula vieja y mal comida, no se aguanta la subida.
No digas tu secreto al amigo, por si mañana es tu enemigo.
A chica boca, chica sopa.
La conciencia es un estorbo en el comercio.
Quien quita lo que da, al infierno va.
Hombre muy escrupuloso, siempre será menesteroso.
La miseria pronto alcanza, a quien despacito avanza.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
Váyase lo ganado por lo perdido.
A quien tiene ropa y duerme en el suelo, no le tengas duelo.
En Octubre, toma los bueyes y cubre.
Debajo de la mata florida, está la culebra escondida.
Dineros me dé Dios; que con mi poco saber me aviaré yo.
Cuando dude, no saludes.
Madre pía, daña cría.
¿Qué tiene mi hijo feo que no lo veo?.
No es lo mismo verla venir que bailar con ella.
El que escucha su mal oye.
Mejor ser feo y atrayente, que buen mozo y repelente.