El golpe de la sartén, aunque no duela, tizna.
La generación anterior planta árboles y la posterior se cobija a su sombra.
Palabras y plumas el viento las tumba.
El Abad de Bamba, lo que no puede comer, dalo por su alma.
El tiempo todo lo pone a prueba.
Guárdese el cojo y no eche la capa al toro.
Siempre habla un cojo cuando hay que correr.
Decídmelo y lo olvidaré, enseñádmelo y lo recordaré, implicadme y lo entenderé, apartaos y actuaré.
No hay caldo que no se enfríe.
Quien va a Castilla y deja Aragón, trae dolor de corazón.
Vivo, serás criticado, y muerto, olvidado.
En tal mundo vivimos, que para lo que queda por ver, no es nada lo que vimos.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
La verdad no peca pero incomoda.
El que poco tiene a poco aspira.
Lo que un hombre puede esconder, otro lo puede descubrir.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
Abad halagüeño, tened el cuello quedo.
Capa de pecadores es la noche, señores.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
Donde hay hambre no hay pan duro.
Por un moro que maté me pusieron matamoros.
El dinero al ignorante, lo hace necio y petulante.
Quien sabe ceder, sabe vencer.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
De valientes y tragones, están llenos los panteones.
Codicia mala a Dios no engaña.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
Ni para Dios, ni para el diablo.
El fracasado promete, el triunfador se compromete.
Mea a gusto y contento, pero por favor, ¡mea dentro!
Bloque de pisos grandes, guerra de vecindaje.
Mal acabará quien pretenda adentrarse en el futuro, ignorando lo que sucedió en el pasado, porque entonces no vivirá el presente.
Si las paredes hablaran.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
Cuando moco, moco, cuando cana, cana.
Juventud con hambre quisiera yo, y vejez con hartura no.
Amigo de mesa y mantel, no fíes de él.
No muerdas la mano que te da de comer.
Date prisa, pero no corras.
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
A la luna, el lobo al asno espulga.
En la muerte y en la boda, verás quién te honra.
Quien milagros busca, con el diablo se topa.
Quien fuerza ventura, pierde rencura.
A bobos y a locos, no los tengas en poco.
Cuando la partera es mala, le echan la culpa al niño.
Madruga y verás; busca y hallarás.
Casa sin gobierno, disgusto eterno.