A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.
Cabeza loca, la pierde su boca.
No hay viejo sin dolor.
Haz como la campana, que tañe y calla.
Pueblo chico infierno grande.
Más presto se harta el cuerpo que el ojo.
En la casa que no hay de comer, todos lloran y saben porqué.
El avariento nunca está contento.
Claridad, y no en el caldo.
Me picó una araña y me até una sábana.
De lo que ganes, nunca te ufanes; y de lo que pierdes, ni lo recuerdes.
Con poco viento cae en el suelo torre sin cimiento.
Maldita la pila lo pica el gallo y no la gallina.
Vendrán por lana y saldrán trasquilados.
Carta cerrada, si no la abres no dice nada.
Nadie está contento con su suerte.
Más vale loco que necio.
Siempre que llueve, escampa.
Con amor y aguardiente, nada se siente.
El rosario en el cuello, y el diablo en el cuerpo.
Pronto pasan al olvido los muertos y los idos.
Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
La letra con sangre entra, y la labor con dolor.
Del precipitar nace el arrepentir.
Cerrado a cal y canto.
No hay asqueroso que no sea escrupuloso.
Cuando el zorro ora, ten cuidado de tus gansos.
El más piadoso se alegra, al ver su rival en quiebra.
Cuando otro sufre, es madera que sufre.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
Más pica espuela de celos que de aceros.
El mayor desprecio es no hacer aprecio.
Reniego del árbol que ha de dar el fruto a palos.
Ruego y derecho hacen el hecho.
Clavija del mismo madero no la quiero.
Ninguno se alabe de hacer lo que no sabe.
La muerte a nadie perdona, ni a tiara ni a corona.
Si tu vida es adversa, pon la reserva.
Cuando menos te lo esperas salta la liebre.
Nunca viene una desgracia sola.
Castillos muy fuertes vienen al suelo de repente.
El que se queja, sus males aleja.
Los hijos, cuando son pequeños, entontecen a sus padres; cuando son mayores, los enloquecen.
El pagar y el morir, cuanto más tarde mejor.
El que juega con fuego, se quema.
Al desdén con el desdén.
El malo siempre piensa engaño.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
Hagamos hoy por la vida, que la muerte vendrá sola.
La mujer y el Diablo siempre tienen que hacer algo.