Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
El orgullo puede estar oculto bajo un capa caída.
El gorrón tiene que ser sufrido.
Maldición, y pulgón, y potra, y sabañón, en tal compañón.
Aburrimiento y nervios son contagiosos
A veces caza quien no amenaza.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
Miércoles de ceniza, que triste vienes, con 46 días que traes de viernes.
Trabajar, solo con la muerte puede acabar.
Hombre ocioso, hombre peligroso.
Nadie, nadie se conmueve, por la sed con que otro bebe.
Muerte y venta deshace renta.
Mal de muchos, epidemia.
La muerte todas las medidas vierte.
Si la mozuela fuere loca, mueve las manos y calla la boca.
Cavas tu tumba con los dientes.
Al buen amigo lo prueba el peligro.
El silencio es más disiente, que la palabra imprudente.
Compañía no engañosa, yo y mi sombra.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
Mal ojo le veo al tuerto.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
Hablar bajo y obrar alto.
Harto es bobo quien se mete en la boca del lobo.
Fiebres otoñales, largas o mortales.
La oscuridad reina a los pies del faro.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
El demonio no duerme.
Cuando el viejo no bebe, cerca está de la muerte.
Lleno de pasión, vacío de razón.
A fuerza de constancia y fina intriga, un elefante desfloró a una hormiga.
A enemigo que huye, puente de plata.
Los cobardes corren mayor peligro que otros hombres en una batalla.
Los ojos se abalanzan, los pies se cansan, las manos no alcanzan.
Quieres taparle el ojo al macho.
La muerte a unos da buena a otros mala suerte.
De la esperanza vive el cautivo.
Caerle como pedrada en ojo tuerto.
El interés tiene patas.
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.
Más peligrosa esa vieja, que un tiro entre ceja y ceja.
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
Seguido, seguido, hasta que pase el dolor.
No te fíes del enemigo que duerme.
Más mueren de hartos que de faltos.
Un antiguo amor nos atormenta como la caries de un diente
No te fíes de las nieblas, ni de las promesas de suegra.
Malo vendrá que bueno me hará.
Sufro y callo, por el tiempo en que me hallo.
El que no tiene experiencia, que tenga imaginación.