Aquel que ríe ahora, mañana llora.
Nadie perdona que le hagan un favor.
Aquella que más se niega, más enciende el apetito.
El que calla, otorga.
Al hombre de más saber, una sola mujer lo echa a perder.
Mejor que sosobre y no que sofalte.
A jugar y perder, pagar y callar.
Digan lo que digan los pelos del culo abrigan.
La astucia del que no tiene astucia es la paciencia.
Chupar y figurar es fácil de llevar.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
Con arte y con engaño se vive la mitad del año y con engaño arte se vive la otra parte.
Nada es bello excepto la verdad
Habla siempre que debas y calla siempre que puedas.
La mona aunque se vista de seda, mona se queda.
La taleguilla de la sal, mala de sustentar.
Un tonto tiene que ser vanidoso para ser suficientemente tonto.
A quien te dice que te quiere más que tu mamá o papá, no le creas.
El sarampión mata a lo traidor.
El yerro encelado, medio perdonado.
No hagas leña del árbol caído.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
No aceptes soborno del poderoso ni oprimas al desheredado.
El caballo que es rotón, y el jinete que le hace daño.
Si orar es de hermanos, rectificar es de humanos.
Quien bebe no sabe lo peligroso del vino, quien no lo bebe no sabe de lo bueno que hay en él.
Tanto hace por su fama quien te envidia como quien te alaba.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
Patrimonio conjunto de bienes, matrimonio conjunto de males.
El vulgo es necio y pues lo paga, es justo hablarle en necio para darle gusto.
Contra el amor es remedio poner mucha tierra en medio.
Cuando el viejo no puede beber, la fosa le pueden hacer.
Lección bien aprendida, tarde o nunca se olvida.
Predico, predico, y yo soy el más borrico.
Quien hace la cuenta sin el huesped, la hace dos veces.
Madrastras, reniego de ellas y de su casta.
El pasaro que canta en el tiempo incorrecto es muerto.
Se lastiman a sí mismos los que hacen daño a los demás.
Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
Ni son todos los que están, ni están todos los que son.
Una cosa piensa el borracho, y otra el cantinero.
El mal encantador con la mano ajena saca la culebra.
Alabanzas y regalos, malos tratos.
La viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica.
Quien milagros busca, con el diablo se topa.
Riñas de enamorados, amores doblados.
Quien da parte de sus cohechos, de sus tuertos hace derechos.
Jugar la vida al tablero.
Quien lo ha de hacer, no lo dice.
Nunca peca por estulto, quien sabe escurrir el bulto.