Faldas largas, algo ocultan.
Lo que esconde el más allá, tras la muerte se sabrá.
Loro viejo no aprende a hablar.
La felicidad consiste a menudo en el arte de saberse engañar
Algo bueno trae la adversidad consigo; que ahuyenta a los falsos amigos.
Quien amigo es del vino, enemigo es de sí mismo.
Palo porque bogas y palo porque no bogas.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
Cuando todo se hierve, te pueden dar gato por liebre.
Ni reír donde lloran, ni llorar donde ríen.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
El que sabe que es un loco no está muy loco.
Firmar sin leer, solo un necio lo puede hacer.
Huye de las querellas; no seas parte de ellas ni testigo.
Quien no dice lo que quiere, de tonto muere.
No dejar títere con cabeza.
En la duda, ten la lengua muda.
La vanidad es hija legítima y necesaria de la ignorancia.
Cambiar de opinión es de sabios.
Una maravilla, con otra se olvida.
Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.
Mucho beber y no caer, non pode ser.
De boca para fuera.
De lo que veas cree muy poco, de lo que te cuenten nada.
Callando el necio, se hace discreto.
Que no te den gato, por liebre.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
Casamiento sin engaños uno cada diez años.
Cazador, mentidor.
Quien habla sin razonar, mucho lo ha de lamentar.
Más vale ser puta sin parecerlo que aparentarlo y no serlo.
Ganancia inocente, no lo verás fácilmente.
Más sabe el que entiende la malicia que aquel que la pronuncia.
Del dicho al hecho hay largo trecho.
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
El árbol no niega su sombra ni al leñador.
Las injurias o bien vengadas o bien aguantadas.
Dar la callada por respuesta.
Nadie pone más en evidencia su torpeza y mala crianza, que el que empieza a hablar antes de que su interlocutor haya concluido.
El dinero como el chisme, se hicieron para contarlo.
Sé dueño de quien no te ama y esclavo de quien te ama
Pregunta lo que no sepas y pasarás por tonto unos minutos; no lo preguntes, y serás tonto la vida entera.
Piedra que rueda, no crea moho.
Los profetas y adivinos, embaucan a los cretinos.
El que me hace más bien de lo que suele, o engañado me ha o engañarme quiere.
Se dice el milagro pero no el santo.
El que hizo la ley hizo la trampa.
Fraile, manceba y criado son enemigos pagados.
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
La sabiduría inútil solo se diferencia de la tontería en que da mucho más trabajo.