No vallas por el exterior, eso te podria engañar.
Cuenta tus faltas y deja las ajenas.
La burra no era arisca pero la hicieron.
El que sabe sabe, y el que no sabe es gerente.
No te fíes de mujer, ni de mula de alquiler.
Las indirectas del padre Cobos.
El que se queja, sus males aleja.
Cada cual hable de aquello que sabe, y de lo demás que calle.
Ningún burro tropieza dos veces en la misma piedra.
Deuda real, se cobra tarde y mal.
Juez de malas artes es el que no escucha a las dos partes.
Un abogado y un asno, saben más que un abogado.
Hay que poner tierra de por medio.
La mula y la mujer son malos de conocer.
Quien se excusa no indagado, en el asunto está untado.
Cuando la zorra predica, no están seguros los pollos.
El que mucho habla, mucho yerra; el que es sabio refrena su lengua.
Abogacía, que una boga y otra cía.
La nuera barre para que la suegra no ladre.
Eso no te lo despinta nadie.
Ni ausente sin culpa ni presente sin disculpa.
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
No tropieza quien no anda.
Entre hermanos, dos testigos y un notario.
Hacer callar es saber mandar.
Sé justo con todos, pero no confíes en todos.
El cierto amigo, en la cosa incierta se conoce.
El que pestañea pierde.
Desde que se hicieron las excusas nadie queda mal.
Consejo es de sabios perdonar injurias y olvidar agravios.
Peor que el ciego el idiota que mira pero no nota.
La maldad con la belleza es el anzuelo y el cebo del diablo.
La contrición del pecado, no repara el mal causado.
Lo que el Diablo no puede hacer hácelo la mujer.
No hay que perder una tripa por no hacer bulla.
Tal hay que se quiebra los dos ojos porque su enemigo se quiebre uno.
Es más fácil conocer al enemigo que al amigo.
Zangamanga mal fraguada, solo a los bobos engaña.
Reniego del árbol que a palos ha de dar su fruto.
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
El que no cumple su palabra al fin su desdicha labra.
En casa del ahorcado, no mientes la soga.
Debajo de la mata florida, está la culebra escondida.
No dará de culo quien sabe vivir con disimulo.
Haz favores y harás traidores.
No me pongas palabras en la boca que no he pronunciado!
A la hija traviesa, con azotes se endereza.
Moza que con todos bromea, no se si lo es, pero quizás lo sea.
Hacer la del humo.
Lágrimas Las del heredero son risas encubiertas.