Por Abril duérmese el mozo ruin, y por Mayo el mozo y el amo.
El tiempo todo lo cura y todo lo muda.
Al maestro, cuchillada presto.
Salud y pesetas y lo demás son puñetas.
Inflama más la comida que las musas
Mucho dinero, época virtude; poco dinero, mucha salud.
Si esta víbora te pica, no hay remedio de botica.
Bodas en Mayo, males las llamo.
Quien quiera mujer eterna que se case con una enferma.
A quien le duele una muela que la eche fuera.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
El oficio hace maestro.
El viejo que se cura, cien años dura.
Si tu mal tiene remedio, ¿por qué te afliges?. Y si tu mal no tiene remedio, ¿por qué te afliges?.
Salud perdida, salud gemida.
El comer y el cagar, con reposo se han de tomar.
Hombre de muchos oficios, maestro de ninguno.
A fullero, fullero y medio.
Tres estornudos, resfriado seguro.
El tiempo todo lo cura, menos vejez y locura.
Secreto a voces.
Hijos casados, trabajo doble.
La paciencia cura todos los males, pero ¿cuántos tienen suficiente paciencia hasta que se cure el mal?
Hacer agua los dientes.
Ni con cada mal al físico, ni con cada pleito al letrado, ni con cada sed al jarro.
En sociedad enferma, individuo sano más raro que ave rara.
Quien hace los mandados que coma los bocados.
La mejor receta, la dieta.
Los hombres más importantes, se miden por sus amantes.
La ciencia hace soberbios, la fortuna, necios.
Los hombres y el buen licor, más añejitos mejor.
Quien con mocos va a la guerra con mocos vuelve de ella.
A bobos y a locos, no los tengas en poco.
Mucha carne, moitas enfermedades.
Abuelos y tíos cuando están tendidos.
Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
El muy sano, de la primera se va al camposanto.
Más vale prevenir que ser prevenidos.
Nadie quiere la salud más que el paso.
Manantiales de salud son la higiene y la virtud.
O comed y no gimáis, o gemid y no comáis.
Con salud, lo hay todo; sin salud, no hay nada.
Negocian los hombres sabios, disimulando injurias y sufriendo agravios.
El tiempo todo lo cura
Se halla en gran peligro el que, estando enfermo, cree en verdad estar sano.
En invierno y en verano ganaderos y hortelanos.
No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal; Porque será medicina a tu cuerpo, Y refrigerio para tus huesos. Proverbios 3:7-8
Que Dios me libre de los listos, que de los tonto ya me libro yo
Hombre refranero, medido y certero.