Mal de muchos, consuelo de tontos.
Las tres ces que matan a los viejos: caída, cólico o cursos.
Quien salud no tiene, de todo bien carece.
La paciencia es buena ciencia.
Camisa de culebra con vino, el mejor medicamento para el bovino.
Para el mal que hoy mata, no es remedio el de mañana.
Jesucristo curó ciegos y leprosos; pero no bobos.
Clérigos y cuervos, huélganse con los muertos.
Los mejores consejos, en los más viejos.
Los casados, casa quieren.
Mas dichoso es mendigo sano, que rey enfermo.
Mujer, Huerta y Molina, piden uso de continuou.
Quien mal padece, mal parece.
El que de cuando en cuando ayuna, su salud asegura.
Mercader y puerco, quiérolos muertos.
Buitres y milanos, primos hermanos.
Sabios conocí; sabios para los otros y necios para mí.
La salud no se aprecia hasta que llega la enfermedad.
Sal y vinagre, el mejor desinflamante.
A donde te duele, ahí te daré.
El funcionario más ducho, mejor maneja el serrucho.
Pajes; mozos y era Perico solo.
El que quiere baile, que pague músico.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.
Pretextos quiere la muerte para llevarse al enfermo.
Hecho malo, al corazón y al cuerpo hacen daño.
Para un madrugador, uno que no duerma.
Aceite de oliva, todo mal quita [usado en emplasto].
Señores lo dan y siervos lo lloran.
Toma y daca.
Oficial diestro, pronto se hace maestro.
Las medias ni pa las mujeres.
El día que te casas, o te curas o te matas.
De dientes pa'fuera.
Vale más medir y "remedir", que cortar y arrepentir.
A cautela, cautela y media.
La ciática no se cura, con cualquier barata untura.
Lavarse las manos, como Pilatos.
Cumplidos entre soldados son excusados.
Corte, puta y puerto, hacen al hombre experto.
Unos visten el altar, para que otros digan la misa.
Muchos locos empezaron creyéndose sabio.
A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
Paga lo que debes, sanarás del mal que tienes.
Enfermo que bebe y no mea el diablo que se lo crea.
Agrada, quien manda.
El más eficaz remedio, contra el guache: guache y medio.
Cerner, cerner, y sacar poca harina.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.