Con una buena media y un buen zapato, hace la madrileña pecar a un santo.
Desdicha es hacer comida para dos y comer tres.
Estáse la vieja muriendo y está aprendiendo.
Muerto el último árbol, muerto el último hombre.
Son como uña y mugre.
Unos nacieron para moler y otros para ser molidos.
Mal es acabarse el bien.
Hay amores que matan.
Hay que poner tierra de por medio.
Pan, pan; muchos lo toman y pocos lo dan.
Mucha auga en Mayo, malogra el año.
A can que lame ceniza, no fiarle harina.
Comer arena antes que hacer vileza.
Harto da quien da lo que tiene.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
Hija que casas, casa que abrasa.
De aceituna, una; de vino una laguna; y de asado, hasta quedar botado.
Cachicamo diciéndole a morrocoy conchúo
A bestia loca, recuero modorro.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Hacerse jaula para que le metan el pájaro.
Lo difícil es tener, si no sabes mantener.
A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.
Ya muerta la burra, vino la albarda.
Madre, si usted no me casa, con el culo tiro mi casa.
Vivir es morir lentamente.
Tras cornudo, apaleado, y mándale bailar.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
Cualquier cosa que se planta, se cosecha.
Dilatar la cura y pedir para la untura.
Toma a un hombre por la palabra y a una vaca tómala por los cuernos.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.
Zapatazo que le duela, a quien sin llamar se cuela.
Abracijos no hacen hijos, pero son preparatijos.
Llegar a la capada.
Oveja que mucho bala, poco mama.
Quien bien siembra, bien coge.
Para San Matías se igualan las noches con los días.
Al asno muerto ponle la cebada al rabo.
A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.
Can que mucho lame, saca sangre.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
El hijo borde y la mula cada día se mudan.
Hacer una montaña de un grano de arena.
Canten calandrias o les apachurro el nido.
Quien hace un cesto hace ciento, si le dan mimbres y tiempo.
Con la que entiende de atole y metate, con ésa cásate.
No llenarás bien la panza, si antes no haces matanza.
El mirón mirar, pero sin chistar.
Dale al tonto una cuerda, y ahorcarse ha con ella.