Tan solo debes sembrar lo que puedas abonar.
Hablar más que lora mojada.
¿Fiaste?. ¡La cagaste!.
El juego de la correhuela, cátale dentro y cátale fuera.
Darle castañas al castañero, tiene salero.
Da el sartenazo al que tiene la sartén por el mango.
Haber muchos cocos por pelar.
Échate este trompo a la uña.
Recibir es mala liga, que el que toma a dar se obliga.
Zamarra y chaquetón, iguales son.
Piedra movediza no cría moho.
Se pilla al mentiroso, antes que al cojo.
Hacérsele a uno algo cuesta arriba.
Casar, casar empieza bien y termina mal.
A tu tierra grillo aunque sea con una pata.
Como pecas, pagas.
El dar es honor; el pedir, dolor.
A burro muerto, la cebada al rabo.
Cierre la boca que se le entra una mosca.
Caranga resucitada pica muy duro.
A tal amo tal criado.
Ara bien y cogerás trigo.
Mala es la llaga que con vino no sana.
Quien rompe una tela de araña a ella y a él de daña.
Las penas no matan de un hachazo, sino poco a poco van matando.
Beber y comer, son cosas que hay que hacer.
La curiosidad mató al gato.
Quien tiene la cabra, ese la mama.
El sol de Marzo, da con el mazo.
Si eres yunque, aguanta como yunque; si eres maza, hiere como maza.
A quien tengas que dar de cenar, no te importe darle de merendar.
Es más fácil plantar que recoger, pero solo se recoge aquello que se ha plantado.
Difama, que algo queda.
Buena cuenta es toma y daca, y todas las demás, caca.
La cerda vistiendo seda, igual de marrana queda.
Hábito malo, tarde es dejarlo.
Tres ces matan a los viejos: caída, cámaras y casamiento.
El que no tiene mujer, bien la castiga, y el que no tiene hijos, bien los cría.
Abrojos, abren ojos.
Une maladie qui vuelve es mortal.
Madre, casadme, aunque sea con un fraile.
Comida, cama y capote, que sustente y abrigue al niño y no le sobre comido.
En el menguante de enero, corta tu madero.
Conejo, perdiz o pato, venga al plato.
Saberlo ganar y saberlo gastar, eso es disfrutar.
Marzo marcero, por la mañana rostros de perro, por la tarde valiente mancebo.
Gota a gota, la mar se agota.
Chiquita, pero matona.
A las suegras, oírles la misa y sacarles el cuerpo.
Hay gente que le das la mano y te agarra el pie.