La vista de un amigo, refresca como el rocío de la mañana.
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
No por mucho pan, es peor el año.
Sacar lo que el negro en el sermón: los pies fríos y la cabeza caliente.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
La cascara guarda el palo.
Dulce y vino, borracho fino.
Al barrigón, no le vale faja.
Ni santo sin estampa, ni juego sin trampa.
Hombre prevenido vale por dos y pareja desprevenida vale por tres.
Cada pardal a su espigal.
Me traen por la calle de la amargura.
Quien por todo se apura, su muerte apresura.
Siembra perejil en Mayo y lo tendrás todo el año.
Si quieres conocer a Andrés, vive con él un mes.
Mujeres y Palomas, aunque salgan con gemidos, vuelven a sus nidos.
De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
Machacando y más machacando se hace el gazpacho.
El casado en su casa, y el muerto en la mortaja.
Es más corto que las mangas de un chaleco.
Estas son de mi rodada.
Hay más santos que nichos.
Aceituna cordobí para boca toledana no vale un maravedí.
Entre la verde y la madura, el hambre ayuda.
Casamiento sin engaños uno cada diez años.
El temor de la guerra madura en cualquier tierra
Buenas costumbres y dineros, hacen de los hijos caballeros.
Boda, en igualdad, hasta en la edad.
Cuando salta la liebre no hay galgo cojo.
Pasa más hambre que un maestro de escuela.
No hay manjar que no empalague, ni vicio que no enfade.
De aquellas chanzas vienen estas danzas.
Madre, casarme quiero, que ya sé freír un huevo.
La tortilla y la mujer, se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar, ni el diablo les clava el diente.
En Noviembre el frío vuelve.
El trigo en la panera, y el vino en la bodega.
No muerdas la mano que te da de comer.
Carnero castellano, vaca gallega, arroz valenciano.
Señores lo dan y siervos lo lloran.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
Los de Guadalajara, por la noche mucho, por la mañana nada.
La mujer debe gobernar la casa, y el marido la caja.
Como pecas, pagas.
Es tarde cerrar la puerta del establo después que los caballos se han desbocado.
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
A buena confesión, mala penitencia.
Fía poco, del que tiene horror al mosto.