La mala mujer y el buen vino, se encuentran en el camino.
Lluvia en Agosto, más miel y más mosto.
Comer, besar y rascar, es solamente empezar.
La fortuna es un montoncillo de arena: un viento la trae y otro se la lleva.
Canta zurrón, canta, si no, darte he una puñada.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
Cuando se vuelven las tornas, medio mundo se trastorna.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
Las lentejas y la carne de oveja, el que quiere las toma y el que no la deja.
Más es la bulla que la cabuya (cuerda).
Casa sin moradores, nido de ratones.
El mundo es de los audaces.
Año tardío, año medio vacío.
Da Dios almendras al que no tiene muelas.
Ni a pícaro descalzo, ni a hombre callado, ni a mujer barbada les des posada.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
En el andar y en el beber se conoce a la mujer.
Donde comen dos comen tres.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganadado y el pueblo dondo uno nació.
Zorra que duerme de día, de noche anduvo de cacería.
La mujer y la sartén en la cocina es donde están bien.
Amistades que del vino se hacen, al dormir la mona se deshacen.
A dineros dados, brazos quebrados.
A la mujer que fuma y bebe el diablo se la lleve. Y si además mea de pie, "liberanos domine".
Gorrino, cochino y marrano, todos hermanos.
Un candado para la bolsa y dos para la boca.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
Que no te den gato, por liebre.
Come bien, bebe mejor, mea claro, pee fuerte y cágate en la muerte.
Mejor es el pan cuando el corazón está dichoso, que riquezas con pesadumbre.
A cama chica, echarse en medio.
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
Más vale tuerta que muerta.
Espera que se acabe el circo para verle la cara a los payasos.
Se coge antes a un cojo, que a un mentiroso.
Halagos a la casada pronto la hacen más mala.
Más vale comer pan con amor, que pollo con dolor.
Si vives de fiado, vives señalado.
Al que le van a dar le guardan y si esta frio se lo calientan
Mal lo aliña quien en sus tiempos no labró la viña.
Un grito a tiempo vale más que cien indios a caballo.
El buen tiempo hay que meterlo en casa.
El agua para un susto y el vino para un gusto.
Cantando se van las penas.
Pan con ojos y queso sin ellos.
Hombre muy escrupuloso, siempre será menesteroso.
La casa ya labrada, la viña ya plantada y la suegra ya enterrada.
Buenas razones cautivan los corazones.