Por San Justo y Pastor, entran las mozas en amor y las viejas en dolor.
Siempre hay un roto para un descosido.
¿Qué, es que no se lo comieron anoche?
Este es el cuento de María Sarmiento, que fue a cagar y no encontró siento.
Partidarios: gente amiga de llenar bolsa y barriga.
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
Es mejor encender una vela, por pequeña que sea, que maldecir las tinieblas.
A casa de tu tía, más no cada día.
si bebes el agua, sigue la costumbre.
Ayer me negó un bocado, pero hoy me pide prestado.
Mira a las estrellas, pero no te olvides de encender la lumbre en el hogar.
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
El buen cirujano. opera temprano.
Ni mesa sin pan, ni ejército sin capitán.
Bueno, si breve, bueno dos veces.
En la noche y sobre el muro, todo gato se ve oscuro.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
A la moza y a la mula, por la boca le entra la hermosura.
Lo mejor del domingo, el sábado por la tarde.
A hora mala no ladran canes.
La hebra de Marimoco, cosió siete camisas y le sobró un poco.
Pintada en los WC.
Con promesas no se cubre la mesa.
Jugar la última carta.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
Costumbre mala, desterrarla.
Si prestas, o pierdes el dinero o ganas un enemigo.
La ocasión llega, llama y no espera.
El más avisado cae.
El que muda de amo, muda de hado.
El pez grande en la mar se hace.
Ocasión llegada presto agárrala.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
Casado por amores, casado con dolores.
En reuniones, el grosero, se destaca de primero.
Mal es acabarse el bien.
La venganza es el platillo que sabe mejor frío.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
Por San Simón y San Judas, la habas son orejudas.
A la moza andadera, quebrarle la pierna y que haga gorguera.
De copiosas cenas están muchas sepulturas llenas; pero de no cenar, muchas más.
Goza de la alegría que evita que los amigos se avergüencen el uno del otro la mañana siguiente
Guárdate del amor que te mira los bolsillos
Dar puntadas.
Donde ajos ha, vino habrá.
Más vale dos bocados de vaca que siete de patata.
Llenar el tarro.
Un buen día nunca se olvida.
Hasta meter, prometer; y después de metido, se acabó lo prometido.
Año de piedras no es mal año; pero pobre del que le toca.