Calabazas coloridas, en otoño recogidas.
Cuando el gallo canta, la gente se levanta.
Quien tiene candela, jamás se congela.
Dale Juana con la canasta (cuando alguien insiste mucho con un tema en particular)
Por dinero baila el perro y por pan si se lo dan, y no por el son que toca el ciego.
Quien aprisa asa, quemado come.
Agua de mayo, no cala el sayo.
El que pestañea pierde.
Sirve de poco hacer mucho, pero no lo que se debe.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
La mala paga , aunque sea en paja.
Coge la ocasión al vuelo antes de que te enseñe el rabo.
El vino en bota, y la mujer en pelotas.
La carta, corta, clara y bien notada.
La libertad es un pan bien cocido
Pájaro durmiente, tarde hincha el vientre.
Ir por leña y volver caliente, le ocurre a alguna gente.
Menos malo es mortuotio que casorio.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
El zumo de una mora, con otra verde se quita.
Ten el valor de la astucia que frena la cólera y espera el momento propio para desencadenarla
Lo que sea de la mar, todo es azar.
A los quince, los que quise; a los veinte, con el que diga la gente; a los treinta, el primero que se presenta.
Vino puro y ajo crudo, hacen andar al mozo agudo.
Los infiernos están llenos, de votos y deseos buenos.
Da más vueltas que galleta en boca de vieja.
La mala palabra, más que un guijarro descalabra.
En Abril, aguas mil.
Olla reposada, no la come toda barba.
Mal ganado es de guardar doncellas y mozas para casar.
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
El movimiento se demuestra andando.
Maio e xuño fan un mes, que o mellor do ano é. Mayo y Junio hacen un mes, que el mejor del año es.
Confesión hecha, penitencia espera.
Barco sin cubierta, sepultura abierta.
A cucharón grande pa' quitar el hambre.
En invierno y verano la capa en la mano.
La casa es chica, pero el corazón es grande.
El que se casa, por todo pasa.
El mejor disfraz, el tiempo te lo dará.
Carne de junto al hueso, dame de eso.
El frío conoce al encuero.
Trasnochar y madrugar no caben en un costal.
La liebre y la puta, en la senda la busca.
Entre un pastor y una garrota, no pasa la bota.
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
Quien en tiempo huye en tiempo acude.
Aunque mucho suena, solo echa aire la trompeta.
La muerte todas las medidas vierte.
El encanto de la mujer puede más que el coraje del hombre