¡La carne da carne y el vino da sangre!
Panadera érades antes, aunque ahora traéis guantes.
No des a guardar el fiambre, a quien vive muerto de hambre.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
No hay feria mala, lo que uno pierde otro lo gana.
El día que arda la enramada, se verá la llamarada.
Hacer de un camino, dos mandados.
Bien casada, o bien quedada.
Del mal vino, buena borrachera.
De Tosantos a Navidad es invierno de verdad.
A marido ausente, amigo presente.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
A quien se hace oveja, el lobo se lo come.
Cerezas y mentiras, unas de otras tiran.
A la carne vino, y si es jamón, con más razón.
¿De quién es el majuelo?. ya se sabrá cuando muera mi abuelo.
Hacer el agosto.
Dos hambrientos a un pan, mal trato le dan.
Una hora de hoy es mejor que dos de mañana.
Nunca patees el pesebre que te vio nacer.
Mala es la hembra, peor es la sed; si una mata, otra también.
Tempran es la castaña que por Mayo Regan.
Por San Andrés, corderillos tres.
Alzada en Abril y binada en Mayo, cedacico para otro año.
Lo que no se hace a la boda no se hace a toda hora.
Bollo de monja, costal de trigo.
Por San Eugenio, la leña en el hogar y las ovejas a encerrar.
Manda y haz, buen ejemplo darás.
Con remiendo del mismo paño echaras atrás el año.
Lluvia y sol, fiesta de caracol.
El que a las once no ha “bebío”, viene el Diablo y le dice: “Esto es mío.”.
Ir a amarrar el zorro.
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
A todo coche, le llega su sábado.
Por dinero baila el perro, y por pan si se lo dan.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
Huyes de la mortaja y te abrazas del difunto.
La madera de enero no la pongas al humero; déjala estar cortada, que ella se curte y amansa.
Cuando Noviembre acaba ya el invierno empieza.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
¡Cuándo, más cuándo, llevará cerezas el cardo!.
Van al mismo mazo.
La abeja y la oveja, en abril dejan la pelleja.
Donde hay hambre no hay pan duro.
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.
Más valen amigos en la plaza que dineros en el arca.
Beatas con devoción, las tocas bajas y el rabo ladrón.
No comáis caldo de habas, que hace a las mujeres bravas.
Cuando masques, no chasques.