Más vale mujer triste que marido que embiste.
Nunca faltara un tiesto para una buena mierda.
Buen esfuerzo vence a la mala ventura.
Por la peana se adora al santo.
El dar y el tener, seso ha de menester.
Septiembre, o seca las fuentes o se lleva los puentes.
En otoño la mano al moño.
Date a deseo y olerás a poleo.
Se tragó el mate con bombilla y todo.
Más vale salto de mata que ruego de hombres buenos.
Chimenea nueva blanca unos días, y al cabo negra.
Adelante con los faroles.
Cuando el toro desconoce el tintineo del cencerro de su rebaño se pierde.
Después de puta y hechicera, se torno candelera.
En Abril y Mayo, haz harina para todo el año.
Hoy que puedo lo haré; que mañana, no sé si podré.
A hurón cansado, madriguera nueva.
Algún día, ahorcan blancos.
De las angustias, la muerte; de las fieras, las mujeres.
Por San Eugenio, castañas al fuego.
Cada cual mire por su cuchar.
En casa del herrero cuchillo de Embero.
Quien primero viene, primero tiene.
Parejo como las calles de León.
Una cena sin vino, es como un día sin sol.
Juntando los bienes con los males, resultan todos los años iguales.
El casado, casa quiere y costal para la plaza.
De valientes y tragones, están llenos los panteones.
Este si que se llevo el santo y hasta las limosnas.
Riñen los amantes y se tiran las ligas y los tirantes.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
Agua de mañana, o mucha o nada.
La carne en el techo y el hambre en el pecho.
No es de bravo señal buena, toro que escarba en la arena.
Espada toledana y broquel barcelonés; puta valenciana y rufián cordobés.
Cuando Dios amanece, para todos lo hace.
Casa que cierra sus portones casa que se llena de ratones.
Pasado el tranco, olvidado el santo.
Pies, ¿para qué os quiero?.
Dar de comer al diablo.
El que la hace, la paga.
Vale más ser cobarde un minuto que estar muerto todo el resto de la vida.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
Año malo para el molinero, bueno para el burro.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
Sana sana potito de rana si no sana altiro sanará mañana
Con pan, vino y carne de cochino, se pasa bien el mal camino.
Lo que a la sombra se urdiese, a la luz del día aparece.
En mala casa, mal amo y mala masa.
Las manos en la rueca, y los ojos en la puerta.