Cual andamos, tal medramos.
Bloque de pisos grandes, guerra de vecindaje.
Zapatero remendón, suela vieja y almidón.
Casa sin mujer y barca sin timón, lo mismo son.
De Gumiel de Izán, ni hombres ni pan.
A las obras me remito.
Por la plata baila el mono.
¿Cómo hay que vivir al lado de la gente? ¿Obra desconsideradamente, vive, el que sostiene y eleva a los hombres?
Moza que con todos bromea, no se si lo es, pero quizás lo sea.
Pan no mío, me quita el hastío.
De mal montecillo, bueno es un gazapillo.
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
Todo hombre tiene su manía.
Tal piesa ir a Oñez y da en Gamboa.
En la casa del cura, siempre reina la ventura.
Con una buena media y un buen zapato, hace la madrileña pecar a un santo.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
Hija que casas, casa que abrasa.
Por Santa Cruz, toda vida reluz.
Ave de pico, no hace al amo rico.
Casa de concejo, pajar de viejo.
Por San Matías igualan las noches con los días y pega el sol en la umbrías.
Romero ahíto saca zatico.
A picada de mosca, pieza de sabana. A poco pan, tomar primero.
Mujer pecosa, mujer candela.
En casa llena el loco no se apena.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
Apaga la luz, Mañosón!
Boca brozosa, cría mujer hermosa.
A bestia loca, recuero modorro.
No hay cosa más sana, que comer en ayunas una manzana.
Ser pobre y rico en un día, milagro es de santa Lotería.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
A la vuelta de la esquina, ¡adiós al amigo!
Cielo a lana, si no llueve hoy lloverá mañana.
Madruga y verás; busca y hallarás.
El mejor perro, el de casa; la mejor mujer, la del vecino.
Hombre sin dinero, lobo sin dientes.
En la casa donde no hay pan, pocas cosas se dan.
A liebre ida, palos al cubil.
Mujer pecosa, mujer hermosa.
La cabra coja, junto a la casa trota.
Al hombre osado, la fortuna le da la mano.
Quien tiene la cabra, ese la mama.
Casa vieja todo es goteras.
De esperanzas vive el hombre, pero muere de desilusiones.
San Donato, la picha te ato y si no me lo encuentras no te la desato (para algo que se ha extraviado).
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
Aquí paz y en el cielo gloria.