El arco al poniente, desunce los bueyes y vente.
Padre millonario y trabajador, hijo vago y malgastador.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
En casa del herrero, martillo de palo.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
En casa del carpintero, zuecos de hierro.
De mi maíz ni un grano.
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.
El mundo es de los audaces.
Carajadas de San Lucas, pendejadas de San Juan.
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
Zurrón de mendigo, nunca bien henchido.
Lo que se pierde en una casa, se gana en otra.
Júntanse las comadres y arde en chismes la calle.
Quien tiene tienda que la atienda.
Cada cual quiere las cosas a la medida de sus narices.
Amigo viejo y casa nueva
Ropa dominguera, del portal pa fuera.
Año malo, panadera en todo cabo.
Pan de ayer, vino de antaño y carne manida dan al hombre la vida.
No solo de pan vive el hombre.
Sol puesto, obrero suelto.
Cuando era moza, meaba por un punto, ahora que soy vieja, méolo todo junto.
Fruta nueva? ¿quién no la prueba?
Industria, riqueza, ocio y pobreza, una familia entera.
Cada cual en su casa y Dios en la de todos.
Mujer con polo no bozo poto Sabroso.
Cada cual en su corral.
Madre solo hay una, y a ti te conocí en la calle.
Pa'trás como las del marrano.
Proba varón, que primero es San Antón.
Cali es cali y lo demás es loma.
Según es el dinero, es el meneo.
Ya muerta la burra, vino la albarda.
Chiquita, pero matona.
A quien tiene escopeta, guitarra, reloj y mujer, nunca le falta un trasto que componer.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
El universo no es más que una enorme ciudad, llena de seres, divinos y humanos que por naturaleza se aman unos a otros.
¿De dónde eres, hombre?. De la aldea de mi mujer.
Hombre de pelo en pecho, hombre de dicho y hecho.
Mal de rico, poco mal y mucho trapico.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
El ojo del puente, el baratillo y el pan, como se estaban están.
No compres casa sin esquina, ni mujer que no sepa cocina.
Suerte, y al toro.
Hacer la del humo.
Quien de paja su casa ha hecho, témale al fuego.
Ladrón de casa, todo lo arrasa.
Alba de Tormes, llena de putas, más de ladrones, mira tu capa donde la pones.
Por Santa Lucía achica la noche y agranda el día.