Entre marido y mujer, nadie se debe meter.
Humildad y paciencia, ambas van por una senda.
A la moza que ser buena, y al mozo que el oficio, no les puede dar mayor beneficio.
Buena cuenta es toma y daca, y todas las demás, caca.
Dan el ala para comerse la pechuga.
A los tuyos, con razón o sin ella.
Afición por afición, más cerca está la camisa que el jubón.
Un loco echa una piedra al río, y cien cuerdos no la pueden recuperar.
En Abril aguas mil, coladas por un mandil; en Mayo, tres o cuatro, y ésas con buen barro.
De Jaén, o fuleros o malajes.
Bueno que seas tambor, con tal que seas el que toque mejor.
Cazador con levita, quita, quita.
Ajo que salta del mortero, ya no lo quiero.
Con el metro que midas, te medirán.
El amor y el reloj locos son.
Si os duele la cabeza, untáos la rabadilla con manteca.
Si has perdido algo hazte a la idea de que se lo has dado a un pobre
Culebra no se agarra con lazo.
Que Dios bendiga lo que caiga en la barriga.
El que apura su vida, apura su muerte.
La soga quiebra por lo más delgado.
La mujer y el vino hacen del hombre un pollino.
Que con su pan se lo coman.
Carnero, comer de caballero.
El vino debe tener tres prendas de mujer hermosa: buena cara, buen olor y buena boca.
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
Nadie sabe como esta el fondo de la olla solo el cucharón.
Más verga que el Trica programando.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
No saber una jota.
Una en el papo y otra en el saco.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
El tiempo lo arregla todo
Quien hila y tuerce, bien lo merece.
Haber sido cocinero antes que fraile.
Cuerpo sano, mente sana.
Juan de las Bragas, si no quieres que te lo digan, no las hagas.
Desbarata hasta un balín.
Bahabón, en cada casa un ladrón, en la del alcalde dos, y en la del alguacil, hasta el candil.
Dame aficionado al juego y yo te daré borracho y mujeriego.
Más largo que un día sin pan.
Zancas largas, para recados; zancas cortas, para sentado.
Por lo que uno tira, otro suspira.
Castañas, noces e viño, fan a ledicia de san Martiño.
Hijo sin dolor, madre sin amor.
Amigo bueno, solo Dios del cielo.
Oír, ver y callar, son cosas de gran preciar.
La que no pone seso en la olla, no lo tiene en la toca.