Una maja de hierro, a fuerza de ser afilada, puede convertirse en una aguja.
La prisa es la madre de la imperfección.
Le dan en el codo y cae en la caja de ahorros.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
Roer siempre el mismo hueso
Hay hombres como el dado: que se están de cualquier lado.
De un tigre solo se dibuja la piel, y no los huesos; de una persona solo se le conoce la cara, y no el corazón.
Tras de corneados ? Apaleados.
Es pan comido.
Vale pero millones de veces más la vida de un solo ser humano que todas las propiedades del hombre más rico de la Tierra.
Agua del pozo y mujer desnuda, echan al hombre a la sepultura.
Al papel y a la mujer, lo que le quieran poner.
Las damas al desdén , parecen bien.
Dios le da pañuelo a quien no sabe limpiarse.
Un amigo vale cien parientes
Antes pan que vino, y antes vino que tocino, y antes tocino que lino.
Mujer precavida vale por dos.
La bolsa del miserable, viene el diablo y la abre.
Ten una sola mente y una sola fe, entonces podrás conquistar a tus enemigos y vivir una vida larga y feliz
Dos agujas no se pinchan.
Amigos somos, pero los peces aparte.
Mal se conciertan dos pobres en una puerta.
Estar como caimán en boca de caño.
Zanahorias y nabos, primos hermanos.
Necesitado te veas.
Sacar lo que el negro en el sermón: los pies fríos y la cabeza caliente.
Cual seso tuve, tal cabeza traigo.
La labranza no tiene acabanza.
Valientes por el diente, conozco yo más de veinte.
Parece que le ha hecho la boca un fraile.
El hombre puede hacer mucho, pero la belleza más
El buey para arar, el pájaro para volar, el pez para nadar y el hombre para trabajar.
Entre locos me metí, y lo que sea de ellos, será de mí.
Hacer enseña a hacer.
Con albarcas y sin afeitar, de Gumiel de Izán.
Me juzgaba desgraciado por la falta de zapatos, hasta que vi a un hombre que no tenía pies.
Hablar por la boca del ganso.
La mujer, el huerto y el molino, requieren uso continuo.
Variante: A Dios se dejan las cosas, cuando remedio no tienen.
Hombre ocioso, hombre peligroso.
Hay que empujar, porque vienen empujando.
La primera te la paso, pero a la segunda te aso.
Esta como las agujas pendiendo de un hilo.
No necesito niguas para ser tishudo.
Ni firmes sin leer, ni hables sin ver.
Proba varón, que primero es San Antón.
Lo que has de dar al rato, dáselo al gato.
El uno por el otro la casa sin barrer.
Un pie calzado y otro descalzo
Hombre narigudo, ingenio agudo.