Quien del alacran esta picado, de la sombra se espanta.
Vuelva usted el sábado, que hoy no hay mendrugos.
El que no tiene enemigos, no tiene incentivos.
El bobo si es callado, por sesudo es reputado.
Arriba canas y abajo ganas.
Cada cual echa sus cuentas; unas veces va errado y otras acierta.
Juventud licenciosa, vejez penosa.
La soledad no trae felicidad.
Cuando un tonto se agarra a una reja, o la arranca o no la deja.
Le estas buscando los tres pies al gato y te van a salir los cuatro.
Falsos diamantes no engañan a nadie sino en pueblos grandes.
Tres españoles, cuatro opiniones.
Cague la espina quien se comió la sardina.
Gato enratado no quiere pescado.
Para hacer el bien no hay que pedir permiso.
La rata avisada, no muerde carnada.
Pa'trás como las del marrano.
Si no tienes un enemigo dentro, poco podrán hacer los enemigos de fuera.
Mujer de tahúr, no te alegres, o que ti home esta noche gana mañana lo pierdes.
Bahabón, en cada casa un ladrón, en la del alcalde dos, y en la del alguacil, hasta el candil.
El dinero es bien venido aunque llegue en una bolsa sucia.
Todos dan consejo y pocos lo toman.
La boda de los pobres, toda es voces.
Por Santa Catalina mata la cochina, por San Andrés, mata tu res; y si no tienes qué matar, mata a tu mujer.
Tripa llena, ni bien huye ni bien pelea.
Buen amigo, el ya probado en el peligro.
Día nublado engaña al amo y al criado.
No hay fiera más fiera que el que ingrato sea.
Por San Lucas, mata tus puercos, tapa tus cubas y prepara tus yuntas.
Más vale dejar a tu hijo con mocos que cortarle las narices.
De casas y de potros que lo hagan otros.
El que dice tener palabra, al final no te cumple nada.
Del agenciosos se hace el caudaloso.
Ahora adulador, mañana traidor.
Celos y envidia quitan al hombre la vida.
Una persona pobre no es quien tiene poco, sino quien necesita mucho.
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
Mal está el ama, cuando el barbero llama.
Mirad vuestros duelos y dejad los ajenos.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
Sin puta y ladrón no hay generación.
Un solo enemigo es demasiado y cien amigos son pocos
Dos bueyes machos no viven en una misma cueva.
El miedo tiene mucha imaginación y poco talento.
No porque ladran los perros dejan de pasar caravanas.
Donde no hay mata, no hay patata.
La suerte es loca y a cualquiera le toca.
Muerte y venta deshace renta.
No tengas como vano el consejo del anciano.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado