Solo los necios y los tontos tiran piedras a su propio tejado.
Quien mierda echa en la colada, mierda saca.
Ciertas son las trazas, después de las desgracias.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
El perro del hortelano, que ni come las berzas ni las deja comer al amo.
Quien se conduce con integridad, anda seguro; quien anda en malos pasos será descubierto.
Es cosa de locos querer coger mucho sembrando poco.
Donde no hay cabeza todo se vuelve rabo.
De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
Caballo que con tres años ve a una yegua y no relincha, o no le gusta la yegua o tiene prieta la cincha.
Es tarde cerrar la puerta del establo después que los caballos se han desbocado.
A mucho vino, poco tino.
Llevar más palos que el burro de un yesero.
Rápido y bien, no siempre marchan juntos.
Quien no sabe bailar dice que los tambores no valen para nada.
Enero caliente, el diablo trae en el vientre.
Septiembre muy mojado, mucho mosto pero aguado.
El peor de todos los temores, es el temor a vivir.
Si no hubiese tercos, no habría pleitos.
La pobreza hace ladrones y el amor poetas.
Taberna sin gente, poco vende.
A la fuerza ahorcan.
La lluvia por San Lorenzo estropea los higos.
Cuídate del perro que no ladra y del agua mansa.
Más vale sano que pagarle al cirujano.
La ayuda del niño es poca, pero la que no la aprovecha es tonta
Cabellos y virgos, muchos hay postizos.
Es poco saber, matarse por lo que no se puede obtener.
La buena hija dos veces viene a casa.
La mujer y la sardina, cuanto más salada más dañina.
Voy a ir hacer un mandado.
Saber poco obliga a mucho.
Agua corriente, no mata a la gente; agua sin correr, puede suceder.
El que no ayuda, estorba.
El diablo solo tienta a aquel con quien ya cuenta.
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
Reino dividido, reino perdido.
No hay que llevar cocos al puerto.
No hay fuego más ardiente que la lengua del maldiciente.
Para cajón de muerto, cualquier palo es bueno.
Putas y tuertos todos somos vueltos.
Alábate, mierda, que el río te lleva.
No te fíes de mujer, ni de mula de alquiler.
El que vende siempre se arrepiente el que compra nunca.
Siempre dan las nueces al que menos las merece.
Las tormentas de San Juan quitan vino y no dan pan.
No seas mono, porque te bailan.
Frijoles con coles, pedos a montones.
Libro cerrado no saca letrado.
Casa sin niños, tiesto sin flores.